Reunidas el 19 de julio en Carbayín (Siero, Asturies), representantes de los consejos ciudadanos de Podemos Asturies, Podemos Cantabria y Podemos Aragón, alcaldesas, concejalas, cargos públicos autonómicos y en el Congreso, junto a personas de asociaciones locales, emitimos el siguiente Manifiesto de Carbayín, que recoge las ideas compartidas en esta fértil jornada para mejorar nuestras vidas en nuestros territorios.

Nos dicen como excusa que es que la gente se va, por eso cierran servicios, abandonan infraestructuras y dejan morir el tejido productivo. Nosotras y nosotros creemos que a la gente la empujan desde muchos frentes, son las políticas de los partidos tradicionales las que nos echan, y creemos que hay que darle la vuelta a la situación. La despoblación y la crisis demográfica no es un fenómeno meteorológico como el agua de lluvia. La despoblación es consecuencia de políticas equivocadas e impuestas por intereses particulares, alejadas del sentido común y del interés general de las personas que vivimos y queremos vivir en un territorio vivo, equilibrado, sostenible, con derechos y oportunidades.

Y para ello, las administraciones no pueden ir retirándose tras la estela del despoblamiento. Al contrario, los recursos públicos de los gobiernos autonómicos deben ser un activo que impulse la fijación de población. No toleramos los racaneos a los que nos tienen acostumbrados. Llevamos décadas viendo cómo la llegada de millonarios fondos públicos de presupuestos (autonómicos, estatales y europeos) para el desarrollo de nuestros territorios no tiene la repercusión esperada. Decisiones políticas como el desmantelamiento de la red de trenes de cercanías, la construcción de polígonos vacíos o sin accesos ni servicios, los recortes en sanidad y escuelas rurales, la precariedad laboral o las políticas clientelares, entre otras muchas, tienen consecuencias directas que constatamos en las realidades que sufrimos hoy.

Eso debe acabarse. Es necesaria una moratoria en la reducción de recursos.

Pero no basta con mantener lo que hay. Los gobiernos de Asturies, Cantabria y Aragón, liderados por viejos partidos, siguen publicitando planes demográficos y contra la despoblación que se demuestran continuistas, ineficaces y poco ambiciosos para revertir las enormes injusticias que estamos viviendo en el medio rural. Podemos, como herramienta política del cambio, sigue buscando las mejores soluciones para afrontar problemas comunes, que compartimos en estas tres comunidades autónomas, perjudicadas por el envejecimiento, la baja natalidad y el despoblamiento, en una crisis demográfica que no se detiene y que va a más. Por eso propondremos una Estrategia para la Recuperación Demográfica, en la que la Administración autonómica actúe como motor demográfico, como un aliciente que facilite la vida en el territorio e impulse su recuperación. Apoyar a las mujeres en el medio rural es central en este enfoque, permitiéndoles desarrollar sus carreras profesionales y vitales.

Desde Podemos, nuestra primera apuesta decidida y valiente es por una gestión de los fondos públicos con transparencia, sostenibilidad y eficacia. Y eso solo lo conseguiremos con control democrático y más participación directa de la ciudadanía, con procesos abiertos para la toma de decisiones. En este sentido, reivindicamos la actualización y el desarrollo presupuestario de la Ley 45/2007 de Desarrollo Sostenible para el Medio Rural, una ley que aprobó el PSOE, pero que aparcó en un cajón que el PP se encargó de sellar. Una ley que, actualizada, podría ser un mecanismo útil para abrir procesos participativos con partidas presupuestarias que beneficien a nuestros pueblos y zonas rurales más despobladas.

La segunda de nuestras reivindicaciones es la mejora de un sistema de financiación autonómica injusto e infradotado. Es otra de las demandas que trasladamos al Gobierno de Pedro Sánchez, para abrir una ventana de oportunidad y acabar con las políticas de maltrato y abandono a las que nos condenó el Gobierno de Mariano Rajoy. Es preciso garantizar una dotación suficiente para las comunidades autónomas, actualmente infradotadas, y atendiendo al problema de la despoblación. Nuestras comunidades autónomas y ayuntamientos necesitan autonomía y suficiencia fiscal, dentro de un modelo territorial descentralizado, cooperativo y solidario entre territorios y municipios.

¿Y qué es lo que creemos que hay que hacer? Para revertir la despoblación no necesitamos inventos, la gente del territorio sabemos lo que necesitamos:
1. Crear empleo de calidad y apoyar a autónomos y autónomas es imprescindible. Estas nuevas realidades en materia legislativa deben abordarse de tal forma que nos permita fijar población en estos momentos de cambio. Hay que ser capaces de ver la oportunidad del momento para crecer y ofrecer calidad en el empleo. La precariedad laboral tiene efectos perjudiciales en las decisiones de formar proyectos de vida. Esta precariedad se ceba en las mujeres, con mayor temporalidad, salarios más bajos y una brecha salarial inaceptable, que cuando hablamos de las pensiones de las mujeres rurales alcanza cifras escandalosas. En Asturies, únicamente un 0,05% de las personas que se dedican a la actividad agraria son mujeres jóvenes menores de 25 años (el 2,8% en el tramo entre 25 y 39), la mitad que los hombres. En paralelo, para mantener y atraer población femenina al medio rural, impulsamos medidas específicas para las mujeres rurales (por ejemplo, la Ley de Mujer Rural, la Ley de Fomento del Trabajo Autónomo y el Emprendimiento) que incluyan el apoyo a sus actividades económicas. Deben establecerse medidas de respaldo y ayudas a las autónomos y autónomas del medio rural y a las cooperativas agrarias, con sesgo positivo fiscal y segmentación tributaria, apoyo en trámites administrativos, facilidad en la obtención de locales y talleres, exenciones en cuotas municipales, facilidades para la vivienda, identificación de los productos en el origen o leyes de venta directa. La formación para el empleo tiene que extenderse a las zonas rurales, especialmente en los sectores profesionales más habituales en esas zonas (por ejemplo, con formación profesional en agroecología en las tres provincias aragonesas). Deben apoyarse planes de reindustrialización en comarcas mineras y planes de empleo rural, juvenil y apoyando específicamente a las mujeres. En materia turística, hay que apostar por la desestacionalización, que permita mantener empleos de población local durante todo el año, reenfocando modelos de burbuja turística como la extensión de las estaciones de esquí, o avanzando desde el modelo de casas rurales hacia otro que incluya en mayor medida el agroturismo (en Asturies, el 50% de los alojamientos cierra al menos seis meses al año). Debe haber una inversión productiva en el sector primario y su industria vinculada, lo que puede incluir multiplicar presupuesto de ordenación forestal, un modelo de compensaciones que favorezca al sector ganadero ante los daños de fauna (aumentando las cuantías, mejorando la gestión y la prevención…), el fortalecimiento de los servicios de la Administración que gestionan las ayudas o el impulso de la gestión forestal en forma de Montes Vecinales en Mano Común, asegurando que la próxima PAC incluya financiación para estas medidas. Por último, pueden explorarse proyectos piloto de renta básica rural en zonas con una demografía especialmente baja.

2. Servicios: desde territorios como los nuestros hay que ejecutar una lucha contra la despoblación que tanto nos afecta. Para ello es fundamental hablar de infraestructuras y servicios públicos de calidad, que son las que posibilitan el desarrollo de una vida plena, con una cobertura digna de las necesidades de su ciudadanía. Dos ejes compartidos fundamentalmente entre Aragón, Cantabria y Asturies son la preocupación ante el desmantelamiento de los servicios ferroviarios de cercanías y los cierres de servicios públicos en el medio rural (fuga de personal médico, falta de cobertura de plazas, cierre de aulas escolares…).
a. Transportes: Aragón, Cantabria y Asturies son territorios que comparten muchos problemas, la mayoría de ellos provienen de la falta de inversión por parte del Estado en nuestras comunidades. Hablar de ferrocarril en ellas es hablar de retrasos, cancelaciones y averías, de líneas antiguas y de una red de cercanías en situación de emergencia y abandono. En Asturies, Feve sumó, en 2016, 300 horas de retraso y 373 incidencias. Como consecuencia, en esta comunidad, que cuenta con la inversión por kilómetro de cercanías más baja del Estado, Renfe ha perdido el 40% de sus viajeros y Feve el 52%. Estimamos que al menos 700 millones de euros han de ser invertidos de manera inmediata para mantener la viabilidad y competitividad de las cercanías asturianas. Es urgente que desde el Gobierno central se reviertan las políticas del PP y se apueste por una mayor inversión en el desarrollo de infraestructuras para garantizar territorios vertebrados cohesionados. En este sentido, exigimos inversión y ejecución para desarrollar una línea de cercanías digna y del siglo XXI que no deje tirados a los viajeros y viajeras, ya que es fundamental para tener un territorio adecuadamente vertebrado y conectado, así como dar alternativas sostenibles de comunicación a los municipios rurales que no cuentan con ferrocarril como una opción viable. Desde Asturies también solicitamos la finalización inmediata de la Variante de Pajares, auditando los sobrecostes y reparando los daños causados, y la ruptura del cerco a Asturies con la supresión del peaje de la autopista del Huerna. En Aragón, exigimos inversión y ejecución para que el Canfranc deje de ser una reivindicación histórica y sea una realidad que conecte Aragón y España con Europa, al tiempo que reclamamos una apuesta valiente para la construcción del Corredor Cantábrico-Mediterráneo que permita conectar Aragón, desde la alta velocidad, con el resto de comunidades vecinas.

b. Sanidad y educación. Es fundamental ofrecer a toda la ciudadanía una igualdad de condiciones mínimas, vivan donde vivan, para frenar la despoblación en unas zonas a costa de la concentración en otras. Una de las consecuencias de las nefastas políticas llevadas a cabo y la falta de servicios genera una “ciudadanía de segunda”, dependiendo de dónde vivas, que se materializa en la fuga de médicos y especialistas en el medio rural (como se denuncia en la falta de personal del hospital Obispo Polanco de Teruel). En los últimos meses, en Asturies se han impulsado movilizaciones en Cuideiru, Cabrales o Figareo, entre otros lugares, contra los recortes o fuga de pediatras o frente al cierre de aulas educativas en el medio rural. En materia sanitaria, modificaciones de los pactos de contratación, fortalecimiento global de la red de atención primaria y aumento de plazas, o suplir el déficit de especialistas en hospitales comarcales son medidas clave. Actuaciones como la discriminación positiva en ratios, la inversión en personal e infraestructuras, la reorganización de las redes de transporte y elección de centro, la incentivación o fidelización del profesorado o la detección de la demanda no atendida y de situaciones críticas por disminución de matrículas, así como planes de impulso estratégico y reapertura, son fundamentales en la escuela rural. Desde Podemos se ha reivindicado y conseguido el aumento de personal en atención primaria, pediátrica o salud mental y una moratoria en el cierre de aulas y escuelas rurales.

c. Universalidad y gratuidad de la enseñanza de 0-3 años dentro de un sistema público de escuelas infantiles, que integre al actual personal docente: Reivindicamos la educación universal, desde los cero años hasta que uno quiera dejar de estudiar. Una educación pública, gratuita, de calidad y en igualdad. Una educación del siglo XXI a la altura de los tiempos, accesible para todo el mundo, que no segregue en función del sexo y que no contribuya a la estereotipia de roles de género, para que cada quien pueda desarrollar su personalidad, su sexualidad y su carrera profesional sin las barreras artificiales que la sociedad impone. La creación de escuelas para los primeros años de la infancia, así como los permisos de maternidad y paternidad iguales, intransferibles y remunerados, es fundamental para que el peso de los cuidados no recaiga en las mujeres, teniendo que abandonar sus carreras profesionales para ocuparse de la crianza de los hijos. Además, la apertura de centros de 0-3 años es esencial para poner freno al problema de la despoblación y favorecer el asentamiento de población ofreciendo garantías a las familias, especialmente en los pueblos más pequeños y en las zonas más rurales, por lo que deben extenderse por todo el territorio. Es una medida demográfica que puede desbloquear la crisis de natalidad, pero también resulta importante por el valor educativo del trabajo con profesionales de calidad. Otras medidas que pueden apoyar a las familias favoreciendo la natalidad pueden ser las relativas a la organización del trabajo (jornadas más cortas o comprimidas, horarios adaptables a las necesidades de las personas, teletrabajo…) o las becas de comedor y de verano (incluyendo apertura de centros escolares, cuando sea necesario).

d. Otros servicios deben ser considerados, incluyendo el apoyo a las familias con la extensión del sistema de dependencia, internalizado dentro del sector público y con trabajadoras y trabajadores que perciban salarios justos (las cargas de la dependencia recaen en las mujeres y fomentar la igualdad implica que el sector de los cuidados sea un servicio público); apostar por el Internet Rural, con un plan de telecomunicaciones rurales que apoye también la fijación de empresas en el medio rural; recursos de deporte y ocio; el mantenimiento de los juzgados en el medio rural; el saneamiento de aguas, sin sobrecostes ni corrupción; adecuados servicios sociales, sin recortes; o seguridad en el medio rural, con medios suficientes.

3. Participación ciudadana para controlar la llegada de fondos públicos: Llevamos décadas viendo cómo fondos públicos millonarios (llegados desde Europa y desde diversos ministerios) para el desarrollo de nuestros territorios no tienen la repercusión esperada. En gestión de fondos como los Leader es necesaria más transparencia en los grupos de acción local, incluyendo procesos dinámicos de participación. Es más, en muchas ocasiones la llegada de estos fondos ha supuesto la financiación de proyectos que no solo no han revertido en la zona, sino que han sido proyectos ruinosos o que no han abierto sus puertas. Hay que apoyar a las autónomas rurales, evitando privilegios en la adjudicación de estas ayudas, asegurando que los proyectos reviertan claramente en esas zonas. Consideramos que haciendo partícipe a la ciudadanía, y abriendo procesos de toma de decisiones, podemos evolucionar hacia una gestión de fondos públicos más transparente, más sostenible y sobre todo más eficaz.

4. Emancipación juvenil y retorno de las y los jóvenes: Asturies, Cantabria y Aragón se encuentran entre las seis comunidades autónomas más envejecidas. Por ello, son necesarias medidas que aseguren que las personas jóvenes comiencen proyectos de vida en su territorio, lo que requiere poder emanciparse y conseguir un empleo. Derogar las reformas laborales puede evitar la precarización en el empleo. En materia de vivienda, necesitamos fomentar la vivienda joven en alquiler, impulsar viviendas y residencias universitarias, fomentar la rehabilitación de viviendas, acceso a viviendas de alquiler en el medio rural o actuar sobre las viviendas vacías. A nivel educativo, hay que favorecer un descenso drástico de tasas universitarias, tendiendo hacia la gratuidad de la enseñanza universitaria. Igualmente, es necesario un plan de retorno de las y los jóvenes emigrados.

Representantes de Podemos en Asturies, Cantabria y Aragón nos hemos reunido en Carbayín para trabajar en propuestas concretas con el objetivo de vivir mejor en nuestros pueblos: planes de empleo de calidad, formación en el territorio, Internet, turismo sostenible y desestacionalizado, PAC justa y respetuosa con el territorio, servicios públicos de calidad, transporte público, vivienda social, seguridad, médicos y especialistas, educación universal, permisos de maternidad y paternidad iguales, intransferibles y remunerados, nuevo modelo energético, actualización y presupuesto para la Ley 45/2007 de Desarrollo Sostenible para el medio rural, dotación suficiente de un nuevo Sistema de Financiación Autonómica y, sobre todo, participación directa para gestionar los dineros públicos y acabar con las redes clientelares partidistas. Queremos vivir con dignidad, derechos y oportunidades para todas las personas, vivamos en Madrid, Zaragoza, Cuideiru, Cabuérniga o Aladrén.