Podemos Asturies apoya a las queseras y queseros de los Picos de Europa y de los territorios con daños por la actividad de esta especie

 

Sin obviar que se trata de un problema complejo, desde el Consejo Ciudadano de Podemos Asturies consideramos que es posible y necesario establecer un marco de convivencia equilibrado y duradero entre la actividad ganadera y la preservación del lobo, ya que ambas forman parte del patrimonio natural y cultural asturiano. Creemos que algo está haciendo mal la Administración autonómica cuando en torno a este asunto se sigue generando y alimentando la polémica, porque es responsabilidad del Gobierno asturiano dotar de los medios económicos, humanos y técnicos para preservar el equilibrio entre la actividad ganadera y la conservación de esta especie, una empresa para la cual se debe contar con todos los sectores implicados y con la sociedad en su conjunto.

En Asturies los espacios naturales, los espacios culturales (concebidos en un concepto más amplio que une el paisaje y el paisanaje de un modo indisociable) han sido construidos a lo largo de siglos y de milenios desde el ámbito campesino y ganadero. Los modelos rurales del siglo XXI deben caracterizarse por la sostenibilidad económica, social y ambiental, pero para que la ganadería ligada al territorio mantenga el servicio ambiental que hasta ahora ha proporcionadoes fundamental que tenga viabilidad económica y un reconocimiento social que alivie las dificultades a las que se enfrenta esta actividad.

Es necesario invertir en prevención, apostar por técnicas innovadoras, como collares de localización y de seguimiento del ganado que faciliten la información en tiempo real a las ganaderas y ganaderos. Y es necesario reconocer que se desconoce del lobo mucho más de lo que se sabe. Resulta arriesgado realizar afirmaciones categóricas sin contrastarlas con los análisis y con los puntos de vista de todos los sectores implicados en el problema.Hay que tener en cuenta que se producen daños que no son denunciados, que hay animales que no son hallados tras un ataque y que no entran en el cómputo de daños. Se debe elaborar un reglamento de daños consensuado entre todas las partes (la agroganadera, la ecologista, la cinegética, la Administración…) que establezca reglas del juego claras y justas en el pago de indemnizaciones, en las ayudas a la protección y al pastoreo y en el manejo del ganado para tener acceso a las mismas.

Los datos que aporta la Consejería de Desarrollo Rural nos dicen que los criterios para el control del lobo son más bien emocionales, y pasan por complacer a una demanda social determinada. Hay que aportar medidas basadas en el conocimiento y no en un apretón de tripas proporcionado por la rabia que ocasionan las pérdidas de nuestras cabañas ganaderas. Dicho esto, apoyamos los controles de la especie, siempre que se basen encriterios científicos de equipos interdisciplinares que desarrollen un análisis integral y sin perder de vista el horizonte de perservación del lobo.

Se deben implementar muchas otras medidas, como los contratos territorialesen las zonas con daños por fauna salvaje que incluyan campañas promocionales para afianzar el valor añadido de los productos ganaderos en estos territorios, donde la producción implica también costes añadidos al tener que aplicar medidas preventivas para evitar ataques.Deben obtener un precio justo por aquello en lo que trabajan y eso es algo que no se ve amparado en el Plan del Lobo, ni en los programas o medidas presupuestarias. Es necesario el pago en tiempo y forma de los daños ocasionados por estos ataques, agilizar las tramitaciones y facilitar la profesionalización del pastormediante ayudas al ejercicio de esta actividad. La ganadería de carne, la ganadería dedicada a los quesos y la apicultura son una de las apuestas más acertadas frente al despoblamiento de las zonas rurales.

No hay que olvidar tampoco que las pastoras y pastores llevan cerca de dos mil años desarrollando la ganadería en los pastizales de nuestra tierra y los lobos siempre estuvieron vinculados a esta actividad. Es un motivo de orgullo que nuestra comunidad sea de los pocos territorios de Europa donde aún se conserva esta especie animal en coexistencia con la actividad ganadera. Y también es motivo de orgullo que nuestra comunidad sea la mayor mancha quesera de Europa, algo que es posible gracias al trabajo y al talento de nuestras productoras y productores de queso. Su labor mantiene una economía genuina de nuestra cultura y vamos a apoyar sin fisuras que puedan seguir produciendo en las mejores condiciones posibles. Vaya, pues, todo nuestro apoyo a los queseros y queseras de los Picos de Europa y de los territorios con daños por la actividad del lobo.

No estamos ante un dilema, no es lobo sí o lobo no, ni ganadería extensiva sí o ganadería extensiva no. Quedarnos con una sola pieza y olvidar el resto del puzle no ayuda a diseñar políticas equilibradas que encajen en el territorio.