El tratado de libre comercio entre Europa y Canadá, la salida del Reino Unido de la Unión Europea y el auge de los movimientos antieuropeístas en algunos estados del continente centraron el debate sobre el presente y el futuro de la UE que el Telar TV realizó en el Parlamento Europeo, presentado y moderado por Jara Cosculluela. En el mismo, la eurodiputada Tania González señaló que «el CETA es un tratado de libre comercio que, básicamente, pone a la venta nuestros servicios públicos, aquellos servicios públicos gestionados en exclusividad por los estados».

La eurodiputada asegura en El Telar TV que «la UE debe construir un proyecto europeo basado en los derechos sociales y humanos»

La europarlamentaria asturiana de Podemos aseguró, respecto a la construcción europea, que «estamos en una crisis de proyecto. La UE está un poco paralizada a la hora de dar respuesta a los problemas fundamentales con los que se encuentra, pero tenemos la oportunidad de recuperar la cordura, de cambiar el rumbo y construir un proyecto europeo basado en los derechos sociales y humanos». Lamentó el hecho de que «Europa no está siendo la solución a los problemas, sino que está siendo el problema. O así al menos lo percibe una buena parte de la ciudadanía cuando se le imponen medidas de austeridad, devaluación de salarios y de condiciones de trabajo, recortes en servicios públicos y en derechos sociales… Y la desafección sólo se combate siendo la solución a los problemas».

David Acera, coordinador municipal de Somos Oviedo/Uviéu, ironizó al asegurar que «la UE del Tratado de Maastricht está saliendo muy bien. Ya vemos los efectos en el Sur de Europa: paro, destrucción de nuestro tejido productivo y darle la puntilla al incipiente Estado de bienestar, que pudo haber sido y no fue. Este constructo fue pensado para beneficiar a unas pocas élites frente a lo que es el deseo europeísta y solidario de una Europa de los pueblos. En la UE tenemos una calidad democrática muy baja». Vaticinó, asimismo, la futura salida de la Unión Europea de Grecia, un estado al que se está tratando «como una colonia».

Jonás Fernández, eurodiputado socialista, reconoció que «en los últimos años la UE ha venido tomando decisiones que muchos no compartimos. La cuestión es que es importante diferenciar qué decisiones son derivadas de determinadas mayorías partidistas y cuáles son derivadas de la UE como Unión. Aunque no compartamos muchas de las medidas adoptadas no podemos coger la parte por el todo y criticar a la UE en su conjunto». En su opinión, «el problema es que nos hemos encontrado con mayorías conservadoras de manera permanente».

Maite Pagazaurtundúa, eurodiputada de UPyD, manifestó que «de las cenizas de la Segunda Guerra Mundial surgió un sueño de Unión Europea y ahora que está en crisis nos toca volver a darle impulso y pasión, y solucionar los problemas, que no esperan y que han hecho que esta crisis suponga un renacimiento del nacionalpopulismo y de pulsiones antidemocráticas que no pueden ser». Añadió que, «desde luego, el pilar social es clave. No podemos romper las reglas del juego de la UE, pero queremos mejorarlas». Enrique Serbeto, corresponsal en Bruselas del periódico ABC, mostró su «perplejidad ante el Brexit. Yo creo que es el mayor error que ha cometido el Reino Unido en su historia». Afirmó que «la UE tiene muchos defectos, pero es una institución democrática, mucho más de lo que uno pueda encontrarse en medio mundo. Sin la Unión Europea hubiéramos tenido una o dos guerras civiles más en Europa y esta crisis económica hubiera sido infinitamente peor».