Asturies se convirtió durante la desescalada en la primera comunidad autónoma libre de COVID-19, tras acumular un ciclo completo sin nuevos positivos. A partir de ese momento los contagios sólo podían llegar de otras comunidades autónomas o países que no hayan erradicado el coronavirus. La apertura al turismo internacional, la traslación a la opinión pública de Asturies como lugar turístico libre de COVID-19 y las presiones económicas que provocaron que haya habido comunidades que no superasen la fase 3, debe provocarnos una alta preocupación.

En las últimas dos semanas en Asturies volvemos a tener positivos, importados desde el exterior. Con un análisis de los contagios encontramos varios patrones. Estamos encontrando casos que están llegando en avión, tanto al aeropuerto de Asturies como a otros aeropuertos cercanos, y casos de turistas de otras comunidades autónomas. Otra fuente importante proviene de asturianos que vuelven de estancias o vacaciones en otras comunidades autónomas que no habían erradicado el COVID-19.

La movilidad turística durante el mes de agosto del año 2019 fue 449.138 turistas que se alojaron en establecimientos asturianos. Son difíciles de predecir los efectos que el COVID-19 va a tener sobre el turismo en Asturies pero todo parece indicar que, a pesar de que Asturies se ha convertido en un destino apetecible, esos número se reducirá notablemente. La llegada en medios de transporte colectivo, con escasa ventilación, puede suponer un riesgo añadido ante el que debemos actuar. Según el informe “El Turismo en Asturies en 2017”, con datos del SITA, el 72,3% de los turistas llegaron a nuestra tierra en 2017 en vehículo particular o de alquiler; el 2,9% en tren; el 7,3% en autobús, el 16,3% en avión, y el 1,2% por otros medios. Es decir, el 26,5% de las personas que vinieron a Asturies ese año lo hicieron en un medio de transporte público de viajeros, avión, autobús o tren. Una estimación razonable para este año, considerando un descenso en el número de turistas, indicaría que alrededor de 50.000 personas llegarán a Asturies en agosto en transporte colectivo de viajeros, lo que supondría 1.700 personas diarias.

En algunos países, como Islandia y otros territorios insulares, se ha implementado la realización de PCR en destino a todos los viajeros que llegan en avión. Es cierto que puede generar una molestia en las primeras horas al viajero por la espera de los resultados, pero por otro lado se garantiza el mantenimiento del país como una zona con menor incidencia de COVID-19. Algunas comunidades autónomas como Madrid han solicitado al gobierno la exigencia de PCRs en origen para los viajeros que llegan a Barajas. Galicia va a requerir el registro de los turistas que llegan a su comunidad autónoma. Los repuntes en varias comunidades autónomas (Aragón, Catalunya, Madrid), en muchos casos asociados al turismo, exigen tomar medidas urgentes.

En cuanto a las y los asturianos que vienen del exterior, un sector de ellos es especialmente sensible, quienes trabajan en el ámbito sanitario y sociosanitario. Las vacaciones de nuestros profesionales en destinos con una incidencia mayor de COVID-19 pueden suponer una potencial fuente de contagios y un riesgo sanitario tras su vuelta al trabajo en residencias de personas mayores, servicio de ayuda a domicilio o centros hospitalarios. Por ello, el documento de indicaciones para la realización de pruebas COVID-19, remitido por la Consejería de Salud con fecha 14 de Julio 2020, recomienda realizar nuevamente cribado de profesionales sanitarios o socio-sanitarios, en activo y a aquellos que se incorporen a nuevas contrataciones o después de bajas prolongadas, mediante realización de Test rápido o serología y PCR en función del resultado. Para ello se propone la relación de pruebas de manera escalonada y planificada, con la periodicidad que se decida en función de criterios epidemiológicos. Por otro lado, y de acuerdo con las recomendaciones de la Dirección General de Salud Pública, de 9 de Julio, las personas procedentes de zonas de confinamiento perimetral que acudan a Asturias, deberán contactar con los servicios sanitarios en caso de tener cualquier síntoma y se recomienda restringir su entrada en centros sanitarios o socio-sanitarios. Sin embargo, creemos que hay que ir un paso más allá en este ámbito.

Desde Podemos Asturies creemos que hay que explorar las siguientes Medidas urgentes de control de los efectos del turismo sobre la importación de contagios de COVID-19 procedente de otros territorios en Asturies y, en especial, para el control de los riesgos sobre el personal sanitario y sociosanitario:

1.- Llegarán alrededor de 1.700 turistas diarios a Asturies en transporte público de viajeros durante el mes de agosto. Debe trabajarse por avanzar en la realización de pruebas PCR de detección del virus en la medida de lo posible y registrarse su identidad en la llegada.

a) Debe realizarse un registro de entrada a los turistas, como ha solicitado Galicia. Este registro debe realizarse tanto en la llegada por tren, avión o ferrocarril, como en los alojamientos turísticos donde estas personas se alejen.

b) Debe trabajarse por realizar PCR a todas las personas que aterricen en avión en Asturies, especialmente a las que provengan de destinos con alta incidencia de COVID-19. Las entradas de avión en Asturies suponen un número de pruebas diarias que podría ser asumible con los medios actuales, que pueden incluir también la utilización de los laboratorios que la Universidad de Oviedo ha puesto a disposición del Principado. Las pruebas PCR se harían a la llegada en el aeropuerto, enviando los análisis a los laboratorios correspondientes, y no requerirían cuarentena por parte de los viajeros, aunque sí sería obligatorio para éstos la obligación de permanecer localizables hasta que se reciba el resultado.

c)La extensión de pruebas PCR a viajeros en tren y autobús puede suponer una infraestructura y esfuerzo que puede ser más complicado de alcanzar en el corto plazo. Sin embargo, conforme aumente la capacidad de realización de pruebas, debe explorarse la viabilidad en el medio plazo de realizar pruebas PCR a los turistas que llegan a las estaciones de tren y autobús que reciben viajeros de otras comunidades autónomas. En una primera fase, pueden realizarse PCRs a una muestra representativa de los viajeros de cada trayecto. La realización de PCRs unido al registro de la identidad de las personas que viajen en ese autobús o tren permitiría el rastreo inmediato del resto de viajeros en caso de detectarse un positivo. El coste de estas pruebas debe estar parcial o totalmente financiado por las compañías de transporte público de viajeros. Esta medida contribuiría en los próximos meses a asentar a Asturies como una zona de menor incidencia del COVID-19 que otros territorios.

d) Deben de reducirse las aglomeraciones de viajeros en estaciones de autobús y en autobuses, que se están produciendo como resultado del recorte de frecuencias y del cierre de las taquillas de venta de billetes, lo que provoca saturación en autobuses y estaciones e incrementa los riesgos en los viajes. Para ello deben realizarse las siguientes medidas para reducir los riesgos:

i) Limitación del aforo máximo dentro de los autobuses interurbanos.
ii) Toma de temperatura a las personas que suban al autobús.
iii) Aumentar el número de frecuencias de los autobuses, para permitir los viajes con menor número de personas dentro del autobús.
iv) Reabrir las taquillas de venta de billetes para evitar la congestión debido a las esperas para comprar el billete dentro de las estaciones.

2.- En este momento parte de la plantilla de profesionales sanitarios y sociosanitarios disfruta de vacaciones, adquieren condición de turistas en muchos casos y pueden viajar a zonas con incidencia de COVID-19. Puesto que su incorporación al trabajo implica obligatoriamente la entrada a centros sanitarios y sociosanitarios se debería:

a. Informar exhaustivamente, de forma específica a los profesionales de estos ámbitos sobre cuáles son estas zonas de incidencia de COVID-19.
b. Ofertar la realización de pruebas diagnósticas de Covid-19 (PCR) a los trabajadores sanitarios y sociosanitarios que se incorporen tras las vacaciones, siempre que regresen de alguna de las zonas afectadas por este confinamiento perimetral (en este momento Cataluña y Aragón, teniendo en cuenta que estas zonas podrán cambiar en función de la epidemiología).
c. Reconociendo el derecho individual a la intimidad, insistir en la idoneidad de que todos los trabajadores procedentes de estas áreas tengan una PCR negativa antes de reincorporarse.

3.- La utilización de las mascarillas es fundamental para frenar la extensión del coronavirus. Sin embargo, requiere su recambio diario en el caso de mascarillas desechables o un gasto significativo en mascarillas reutilizables. Según la organización de consumidores y usuarios (OCU), que ha solicitado la gratuidad de las mascarillas, el coste mensual en mascarillas para una familia cuatro miembros sería de entre 70 y 150 euros. Este gasto puede suponer una carga para sectores de población con más dificultades económicas, lo que puede provocar un relajamiento en las medidas de protección necesarias (reutilizando mascarillas desechables durante varios días, por ejemplo). Por eso, desde Podemos Asturies demandamos al gobierno asturiano la GRATUIDAD de las mascarillas para los sectores más vulnerables de la población (población en situación de desempleo, pensionistas, familias monoparentales, personas cobrando el ingreso mínimo vital o el salario social, trabajadores en situación de ERTE).