Mantener a raya la vespa velutina es proteger nuestros recursos naturales y nuestros productos, y requiere recursos, más de los que en este momento se destinan.

“En Asturias no podemos permitirnos ni un mes de respiro en la lucha contra la avispa asiática. Fue mucho tiempo perdido por la administración de Javier Fernández desde los primeros avistamientos en 2014, a pesar de que se vienen reclamando actuaciones para su contención desde el comienzo de la legislatura, desde los grupos políticos y especialmente desde las asociaciones de apicultura”, ha manifestado al respecto este sábado el diputado Andrés F. Vilanova.

El diputado ha subrayado que “fue precisamente el impulso de las asociaciones el que consiguió que por fin este año se pusiera en marcha un protocolo de coordinación para el trampeo de reinas, basado en la colaboración de la ciudadanía que es quien se encarga de instalar la mayoría de los dispositivos de captura”.

En este momento, al término de la temporada de trampeo, es esencial analizar los resultados de esta primera campaña, para conocer la extensión de la plaga:

  • El éxito del seguimiento de la campaña por concejos, es decir, de la colaboración ciudadana, en número de trampas y ubicaciones.
  • Cuántos son los concejos afectados.
  • Cuál es la densidad de afectación en las distintas zonas de Asturias.
  • Cuántas capturas de reinas y cuántos nidos primarios se retiraron.

Es por eso que, en cuanto tengamos ocasión, dentro de las próximas dos semanas, formularemos una pregunta en la Xunta Xeneral a la Consejería de Medio Ambiente para conocer todas estas cuestiones.

El suroccidente en un primer momento se descartaba como susceptible de ser afectado por la plaga, por su climatología y altitudes. Sin embargo, este año ya se tuvo noticia de su presencia en varios concejos. “En cualquier caso, dado que su presencia todavía es incipiente, creemos que es fundamental redoblar esfuerzos para impedir que se expanda en este territorio como lo hizo en el resto de Asturias. Estamos a tiempo de salvaguardar al suroccidente y sus valiosísimos productos, como lo son la miel y el vino, del azote de esta plaga. Pero hacen falta más recursos”, concluyó.