“El problema del sector lácteo asturiano, que desaparece al ritmo de 100 explotaciones anuales, es de una gravedad tal que pone en riesgo el propio modelo agrario asturiano, basado en un sector lechero vinculado a los pastos”, asegura la diputada de Podemos Asturies, Paula Valero. En su opinión “en nuestra comunidad es posible revertir políticas agrarias mal enfocadas y marcar como nuevo objetivo productivo la gestión de una ganadería en la que la base de la alimentación provenga de los pastizales permanentes locales”.

 

El propio Paquete Lácteo, aprobado en el 2015 y cuya vigencia se prorrogará hasta el año 2020, ya contempla de por sí medidas enfocadas a apoyar las explotaciones en zonas con limitaciones geográficas, a las que realizan un manejo sostenible de la explotación y al desarrollo de productos de calidad. “Las explotaciones asturianas podrían cumplir con estos objetivos  preferenciales. Porello, deberíamos hacer un frente común asturiano para promover medidas encaminadas al desarrollo de estos modelos en nuestra comunidad, modelos que ya de por sí son prioritarios a nivel comunitario”, afirma Valero.

 

La parlamentaria reclama que “la financiación tenga un aporte estatal a cargo del PDR nacional, si tenemos en cuenta que a esta estrategia se pueden unir otras CCAA como Galicia y Cantabria”. Por esta razón, hemos registrado una PNL en el Congreso enfocada a la identificación y creación de una marca protegida de “Leche del Cantábrico”. Otros países de la Unión Europea ya han desarrollado marcas de este tipo, como Holanda, que cuenta con un Label “leche producida en base a Pasto – Leche fresca de suelo holandés” o Alemania, con la “Leche en base a pasto”.

 

La propuesta de identificación de una leche de mayor calidad obtenida en base a pastos encaja con los objetivos del Paquete Lácteo y está refrendada por las investigaciones del  INIA (Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria). Desde hace años, el INIA, con fondos que provienen del Ministerio de Economía y Competitividad, impulsa un proyecto que se coordina desde el CIFA (Centro de Investigación y Formación Agrarias) de Cantabria, y en el que también participan el SERIDA (Servicio Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario de Asturias) y el CIAM (Centro de Investigaciones Agrarias de Galicia). Este estudio sigue la línea abierta por otras investigaciones que apuntan a que las vacas que pastan en las zonas cantábricas producen una leche de mejor calidad nutricional en varios compuestos determinantes, que aquellas que se alimentan con pienso o están estabuladas.

 

Sin embargo, la diputada critica que “la financiación de este proyecto estratégico es escasa, apenas cuenta con un aporte a través del INIA y procedente del Ministerio de Industria, sin que exista un compromiso estratégico del MAPAMA que le permitiría avanzar más rápidamente”.  Detalla que “la finalidad de esta investigación es doble: tipificar la leche de vacas que se alimentan de pastos, pero, ante todo, revalorizar un producto genuino de la Cornisa Cantábrica”. Por ello, “apostamos por impulsar un frente común de todos los diputados y diputadas de Asturies, pero también de Cantabria y Galicia, para apoyar la agilización de las investigaciones y lograr desarrollar una marca común de leche de pastos del Cantábrico que revalorice las explotaciones en base a modelos sostenibles ligados a una alimentación local y de alta calidad”.  

 

Asimismo, apostamos por un modelo más flexible en la normativa del paquete higiénico – sanitario, de manera que sea posible vender leche cruda directamente en finca, tal y como ya se permite en la Comunidad Autónoma del País Vasco y en otros países de Europa, lo que favorecerá la viabilidad de nuestras explotaciones lácteas. Otra de las medidas incluidas en la iniciativa es la de promover el consumo de productos lácteos de proximidad y producidos con garantías ambientales en comedores sociales, a través del programa del fomento del consumo de leche en las escuelas. Por último, para que las personas consumidoras puedan comprar con sentido de la ética y la responsabilidad social es necesario no ocultarles la información sobre quiénes se llevan los beneficios de su compra, por lo que reclamamos que se instaure el doble precio en el etiquetado de los productos lácteos, indicando el precio pagado al productor y el precio vendido al consumidor.