Podemos Asturies ha llamado al Síndico Mayor, Avelino Viejo, a comparecer hoy lunes en la Comisión de Hacienda y Sector Público para que explique cuáles son los pasos que va a dar para acatar la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Asturies que declaró ilegales los nombramientos de 24 de los 35 trabajadores de la Sindicatura, algo que no es nuevo. Nuestro grupo lleva dos años denunciando la situación en la que se encuentra la Sindicatura de Cuentas, dado que todo el personal fue nombrado de forma irregular.

En octubre de 2016 planteamos la imperiosa necesidad de que el Síndico Mayor asumiera sus responsabilidades porque ya entonces hubo sentencias del Tribunal Superior de Justicia que declaraban como nulos los nombramientos que se estaban realizando y ya entonces el Síndico había optado por proveer los puestos con un concurso específico, un sistema excepcional de provisión de puestos que, año y medio después, el TSJA ha declarado nulo de pleno derecho. Aunque cuando hace algo más de año y medio pedimos la dimisión de Avelino Viejo, no percibimos mucha receptividad por parte de los otros grupos parlamentarios, ahora parece que sí la hay.

No se trata solo de acatar la legalidad, el Síndico debe asumir su responsabilidad política porque lleva años realizando los nombramientos del personal de la Sindicatura de Cuentas a dedo, al margen de la ley, y sin contar con los mecanismos de obligado cumplimiento para cualquier responsable público a la hora de cubrir puestos de trabajo en el sector público, puestos que se deben someter obligadamente a unas normas regladas. El Síndico Mayor hizo caso omiso de estas normas a lo largo de todos estos años. Ni rectificó en su momento ni tampoco asume ahora su equivocación, se limita a decir que utiliza un sistema que contempla la ley. Es cierto que la ley contempla este sistema, pero hay que recordar que solo para situaciones excepcionales y no para el nombramiento de la generalidad de los puestos.

Desde Podemos Asturies no confiamos en un Síndico que elige a sus trabajadores a su imagen y semejanza, más aún cuando esos trabajadores son quienes se van a encargar de auditar el sector público. Inevitablemente, los auditores públicos van a trabajar en función de lo que el Síndico decida, porque él es quien tiene la libertad para nombrarles o destituirles. No podemos permitir esta situación en el sector público asturiano. El Síndico Mayor debe dar ejemplo y está doblemente obligado a cumplir con las obligaciones que le marca la legislación. Este lunes le daremos la última oportunidad para comprobar si asume sus responsabilidades políticas. De lo contrario, procederemos en consecuencia y llevaremos al Pleno la iniciativa para pedir su reprobación por parte de la Xunta Xeneral y que sea cesado por quien le nombró.