Intervención de la diputada de Podemos Asturies en la comisión de Desarrollo Rural del Parlamento asturiano

Según el Ministerio, en 2017 había 1.731 explotaciones apícolas en Asturies; 57 eran profesionales y el resto, no profesionales o de carácter desconocido (53). Si la consejera de Desarrollo Rural y Recursos Naturales dijo en el pleno de la Junta General que había 1.709 explotaciones es porque el número de explotaciones se ha reducido en al menos 22 con respecto al año pasado. Haciendo una evaluación evolutiva vemos que el número de explotaciones es similar al que había en 2008, cuando comenzó la crisis y se produjo un retroceso muy importante, con la pérdida de casi 500 explotaciones, que no se recuperó hasta 2015. En la actualidad volveríamos a estar en cifras similares a antes de la crisis.

Contamos con el 5% de las explotaciones apícolas de toda España y el 1% en el número de colmenas, con 44.588 colmenas. Asturies produjo 422 toneladas de miel en 2017, lo que supone el 1% de la producción nacional, pero la miel asturiana es de una calidad muy alta, muy demandada y por tanto de mayor valor económico en el mercado. Al igual que otros productos de calidad asturianos, como los quesos o la carne, el valor de la miel asturiana no se mide solo por su producción, sino por sus variedades, muy demandadas en el mercado. La miel de calluna, de bosque o brezo tienen un valor más alto, ya que sus producciones están limitadas y por tanto deberíamos pensar en esta actividad como una apicultura no productivista en cantidades, sino en el valor del mercado del producto obtenido. Se trabaja mucho desde la producción artesanal, diferenciada, en la que podemos englobar a la mayor parte de las y los profesionales.

Por otra parte, si solo hay 50 profesionales que dispongan de más de 150 colmenas en Asturies, como dijo la consejera en el penúltimo pleno, esto habla de las dificultades que presenta nuestro territorio para trabajar profesionalmente de forma sostenible. Por tanto, podemos decir que tenemos mayoritariamente un sector no profesional al que debemos atender también. La apicultura no está mayoritariamente en manos de profesionales, como la consejera considera que debería estar todo el sector. Algo que es discutible, ya que resulta complicado poner todos los huevos en una sola cesta para prosperar en la actividad agraria en general. Ya vimos cómo se vio afectado el sector lácteo profesional tras sus grandes esfuerzos para la industrialización y cómo se plantean ahora desde la UE modelos sostenibles a menor escala.

Cuando se habla de profesionales, se supone que al menos el 50% de sus rentas proviene de esta actividad o complementarias algo muy complicado en Asturies. La consejera no ha introducido el concepto de agricultor activo para la apicultura, por ejemplo los que perciban menos de 1.250 euros, y perfectamente podrían estar incluidos las apicultoras y apicultores aficionados, que al no ser mencionados de esta manera no pueden optar a ayudas agroambientales. Queremos que las ayudas vayan principalmente al sector que vive de lo que trabaja, sin menospreciar, como hace la Consejería, a pequeños apicultores, o ganaderos o agricultores que puedan recibir unas ayudas mínimas por sus actividades agroambientales.

Han incluido esta ayuda agroambiental sin tener en cuenta la definición de agricultor o agricultura activa actual. Consideramos que hay que redefinir qué es, pero de eso a cargarse de un plumazo al agricultor activo para los apicultores va un trecho. Es necesario redefinir este concepto para el horizonte de 2020 de la PAC, pero ahora existe y la Consejería se lo ha saltado en el sector apícola.

“Agricultor activo: no será considerado agricultor activo aquel cuyas ayudas directas supongan más de un 80% del total de sus ingresos agrarios. Esta disposición no será de aplicación a los agricultores que perciban menos de 1.250 euros de ayudas directas al año. Además, no se considera agricultor activo a las personas físicas o jurídicas o grupos de personas físicas o jurídicas que gestionen aeropuertos, servicios ferroviarios, instalaciones de abastecimiento de agua, servicios inmobiliarios, instalaciones deportivas…

Agricultor profesional: la persona física que siendo titular de una explotación agraria, al menos el 50% de su renta total la obtenga de actividades agrarias u otras actividades complementarias, siempre y cuando la parte de renta procedente directamente de la actividad agraria de su explotación no sea inferior al 25% de su renta total y el volumen de empleo dedicado a actividades agrarias o complementarias sea igual o superior a la mitad de una Unidad de Trabajo Agrario”.

Entendemos que cuando una persona ganadera por ejemplo recibe ayudas de pago para prácticas agrícolas beneficiosas para el clima y el medio ambiente de la PAC de forma directa no tiene que ser profesional, ya que esta actividad se considera imprescindible para el medio ambiente. Esto pone a las personas apicultoras que realizan estas mismas prácticas en una situación similar. Estando de acuerdo en que es necesario profesionalizar el sector, no son precisamente las ayudas agroambientales las que deben de orientarse en este sentido. Hay ayudas a industrias agrarias que son perfectamente compatibles con el sector profesional, que van prioritariamente al sector forestal y lácteo y que deberían apoyar con fuerza a nuestro sector apícola profesional para que pueda incrementar el valor añadido de sus productos, facilitando la industria transformadora de los derivados de la apicultura.

De igual forma vemos que en las ayudas para la incorporación a la apicultura ecológica se prima el número de colmenas, aunque limitadas por el número de ejemplares que debe tener cada colmena, porque a la Consejería en ningún caso se le ha ocurrido poner un límite por arriba, para hacer así un reparto justo entre más productores.

Consideramos que debe haber un límite de las ayudas agroambientales que impida que grandes empresas sean las únicas beneficiadas de la PAC y consideramos que tiene que haber un especial cuidado, precisamente en Asturies, con los pequeños productores y productoras.

Al final, con su modificación sin diagnóstico de cómo iba a afectar al sector apícola han introducido la ayuda de 160.000 euros que claramente va dirigida al sector profesional y han dejado a un lado al resto del apicultores que podrían haber estado incluidos si sus requisitos hubieran sido similares a los requeridos para el resto de las ayudas agroambientales al sector ganadero. No sé por qué no les gusta la apicultura para la biodiversidad y solo enfocan el modelo hacia la productividad.

La culpa no la tiene la PAC, la tiene el hecho de que los diseños que hacen en el Programa de Desarrollo Rural (PDR) salgan de sus despachos sin pasar por un debate previo. Algo que parece que va a cambiar, como así les pedimos en nuestra proposición no de ley sobre la PAC presentada recientemente y por fin se han dignado a crear un grupo de trabajo en este sentido. Pero les recuerdo que lo que se aprobó es que las medidas que vayan propuestas en el PDR sean aprobadas en la Junta General.

Porque algo malo está pasando cuando los perceptores de ayuda de polinización de 2107 son únicamente 38 de las 1.731 explotaciones apícolas asturianas. Los datos no los voy a dar, ya que los dieron en IU hace poco. Solo plantear que sin un diagnóstico claro de la situación apícola asturiana, sin un diálogo con el sector, diseñando las modificaciones del PDR sin contar con todos las partes implicadas y sin apoyo del resto de los grupos parlamentarios, muy poco beneficio se hacen a la gente que vive de un modelo agrario que la Consejería parece desconocer o al que pretende ignorar en aras de cambiar el modelo. Pero no se hace así, metiendo el acelerador en su carrera en solitario.

Medidas ante la plaga de polilla guatemalteca

La polilla guatemalteca, así conocida por su primer ataque documentado en Guatemala en 1970, se llama realmente ‘tecia solanivora’. Conquistó diversos países sudamericanos y en España irrumpió en 1999, en Canarias, y luego llegó a Galicia en 2015 o por lo menos ese fue el año en que detectó en esa comunidad autónoma. En Asturies desde 2016 se sabe de su existencia y fue el 8 de febrero cuando se declaró afectados por esta plaga siete concejos: San Tirso de Abres, Vegadeo, Castropol, Taramundi, Navia, Valdés y Cudillero. Y cuatro de especial vigilancia: Tapia de Casariego, El Franco, Coaña, y Villayón.

En las resoluciones del 13 de marzo, en la del 21 de marzo y en la de 26 de mayo se van ampliando las parcelas y zonas infestadas y las que son zonas tampón. En la resolución del 13 de noviembre de 2017 ya se incluyen los concejos completos, en lugar de parcelas, para Tapia de Casariego, Coaña, El Franco, Navia, Valdés, Cudillero, Pravia, Muros de Nalón y Gijón, y se mantienen los concejos que están declarados infestados en la primera resolución.

Hace poco más de un año preguntamos por las medidas para frenar esta plaga. Pretendíamos haber elevado esta pregunta antes en un intento de llamar la atención social sobre la importancia de evitar estos cultivos en las zonas afectadas, pero por circunstancias ajenas a nuestro Grupo Parlamentario no pudo ser así. En realidad, tampoco el tiempo ha sido adecuado para adelantar mucho los cultivos. Por tanto, quizás podamos aún recibir explicaciones sobre cómo se ha desarrollado la campaña para informar y concienciar a las personas que pudieran querer cultivar patatas, por desconocimiento, en los concejos infestados y en los concejos tampón.

Y esto lo comento porque recibí las quejas de personas del concejo gijonés preocupadas por la falta de información sobre esta prohibición. La situación es que el cultivo de patata en Asturies es parte de una economía familiar y no está precisamente vinculada con una agricultura profesional, sino cultural y tradicional, lo que entendemos que hace más complejo llegar a comunicar bien en todos los rincones donde se pueda hacer un huerto familiar. Queremos, por tanto, conocer el método que están utilizando para evitar el cultivo de patata en cualquier lugar, saber cuántas personas se han registrado en el Registro General de la Producción Agrícola con sus pequeñas huertas, cuántos talleres informativos se han impartido por los concejos. Y, sobre todo, queremos saber en qué situación está actualmente la plaga. Tras el avance espectacular que tuvo el año pasado queremos conocer si se tiene previsto ampliar el número de concejos o si consideran que Asturies debería estar exenta de este cultivo para facilitar su erradicación en un periodo más controlado.

La plaga ‘tecia solanivora’ puede seguir avanzando por nuestro territorio y nos preguntamos si se están articulando las medidas precisas desde el Principado para frenarla y qué actuaciones se van a implementar esta primavera para evitar su avance. Desde noviembre no hubo más decretos, con lo cual pudiera ser que las medidas aplicadas el año anterior permitan no ampliar a otros concejos las prohibiciones y controles, o que estén simplemente a la espera de que aumente la temperatura para comprobar su avance y se adelante a sus intenciones la plaga, lo que supondría de nuevo un importante gasto público en las compensaciones a las personas que optaron por plantar en nuevos territorios, como ocurrió el año pasado. Por tanto, queremos saber qué se va a hacer en el resto del territorio para avanzar en la erradicación. Tenemos la experiencia de la avispa asiática y sabemos que las plagas llegan para quedarse si no se actúa con premura. Por el momento, seguimos igual que en noviembre, al parecer, sin mayor información al respecto.

Volvemos a recordar que seguimos sin la Ley de Calidad Alimentaria prometida desde 2016, lo que hace que exista un vacío normativo ante situaciones que provoca esta plaga, como es la falta de normalización de la venta directa que identifique y proteja a las y los productores y que les saque de la invisibilidad actual.

Nos gustaría saber si tienen un censo real y actualizado en todos los concejos de las personas que plantan patatas, sean agricultores o no. Si en todos los mercados locales los productores que venden sus patatas están registrados, de forma que puedan acceder a las ayudas por las necesarias retiradas de productos si un nuevo concejo pudiera estar afectado. No dudo de que se estén haciendo esfuerzos en las zonas afectadas, pero quién nos dice que mañana no va a llegar a otros concejos.

Queremos saber cuál ha sido la evaluación de las medidas de prevención llevadas a cabo hasta ahora. Los fallos del año pasado que permitieron la expansión de la plaga no se pueden volver a producir. No queremos que puedan decir que es una irresponsabilidad de la gente por cultivar patatas si no han recibido la suficiente información.

Pedimos a la Consejería hace un año que el Serida se implicara en investigaciones para evitar el avance de esta plaga. ¿Qué se está haciendo en este sentido en el Serida o en sanidad vegetal? Recordemos que en España sólo Canarias, Galicia y Asturies tienen esta plaga.

Por otra parte, pedimos que el Gobierno facilite, de una vez por todas, el Proyecto de Ley de Calidad alimentaria que contemple bien las circunstancias asturianas de forma de producir y de vender para que nada quede en las tinieblas y todas y todos podamos estar orgullosos de nuestro trabajo y podamos ayudar a facilitar los controles cuando una plaga como esta entre en nuestra comunidad. Lo que espero es que no lleguen ya tarde.