El diputado teme que, detrás de la reforma del sector público del Gobierno asturiano, se esconda liquidar todos los servicios públicos y que su gestión sea mediante conciertos, como ya sucede en el Centro Materno Infantil de Uviéu.

Rafael Palacios, ha advertido este jueves que la reforma de la Administración asturiana, propuesta por el Gobierno de Barbón, pueda esconder en realidad una privatización de los servicios públicos. Una propuesta que va a conllevar una pérdida de calidad de los servicios y la precarización de las condiciones laborales de los y las trabajadoras.

En rueda de prensa, ha alertado sobre que, detrás de la reforma del sector público, “se esconda” liquidar todos los servicios públicos y que su gestión sea a través de conciertos. “Una situación que ya se está produciendo en el Centro Materno Infantil de Uviéu, con la intención de echar el cierre y despedir a veinte trabajadores de una plantilla de 66”. En ese sentido, el diputado ha criticado que “es la primera vez en 40 años que Asturies plantea despidos en Servicios Sociales. Es inaceptable y supone un gravísimo perjuicio para las personas trabajadoras”.

Además, ha explicado que todas las modificaciones sustanciales de las condiciones de trabajo que se proponen desde el Gobierno asturiano, “suponen una merma en las retribuciones, pérdida de la condición contractual laboral adquirida mediante el acceso a la función pública, pérdida de derechos adquiridos, empeoramiento de la salud laboral o traslado de localidad”. Y, según él, “lo fundamental, el empeoramiento de la atención a los menores y la liquidación de un servicio público”.

Nuestro diputado señala que, los argumentos del Ejecutivo asturiano “son la mejora del servicio y el ahorro económico”. Pero para Palacios, “desde Podemos Asturies tenemos claro que el único argumento es la privatización. El tiempo nos dirá quién tiene la razón. De momento, lo que hay es una peor atención a los menores, merma de derechos a las personas trabajadoras y pérdida de empleo público”.

Por otro lado, ha denunciado que existe “falta de transparencia” por parte del Gobierno asturiano además de “una opacidad absoluta”, ya que los miembros del Ejecutivo “no responden a las preguntas que se les hace desde la oposición y buscan enfrentamientos para no asumir sus planteamientos». Así ha lamentado que “los martes de Pleno son una verdadera pesadilla, siempre acabamos frustrados al no recibir contestaciones concretas. Estamos ante la Asturias opaca que quiere este Gobierno».