La diputada advierte de que «no podemos seguir permitiendo el desmantelamiento industrial de Asturias»

«Información, transparencia y corresponsabilidad» es lo que reclama Podemos Asturies a la dirección de Duro Felguera y al Gobierno de Javier Fernández para que el grupo empresarial pueda resolver su grave situación financiera. La diputada Lorena Gil ha exigido al Ejecutivo asturiano, en una rueda de prensa celebrada en la Junta General del Principado, «un claro respaldo a la plantilla del grupo empresarial asturiano y que pida a su presidente que haga frente a la deuda con las entidades financieras y con la Agencia Tributaria. El Gobierno autonómico tiene un papel fundamental de exigencia con una empresa que ha sido apoyada por la Administración autonómica a lo largo de los años».

La parlamentaria de la formación morada explicó que el problema de Duro Felguera «tiene que ver con un estrangulamiento de liquidez severo. La liquidez es el dinero en efectivo que necesita para realizar sus operaciones comerciales, sin el cual no puede desarrollar su actividad debido al elevado volumen de inversión necesario para ejecutar sus proyectos». El grupo empresarial «necesita de la banca dinero en efectivo (es decir, deuda) para pagar a sus proveedores, y garantías comerciales (avales) para ofrecer a sus clientes como garantía de los anticipos que recibe en la ejecución de los proyectos».

Lorena Gil recordó que la historia de Duro Felguera, que cuenta con una plantilla de 2.349 personas y factura 709 millones de euros anuales, «le ha llevado de ser la mayor empresa carbonera española en los años 20 del siglo pasado y ostentar una posición de dominio en el mercado siderúrgico en la década de los 60 a especializarse últimamente en la ejecución de proyectos llave en mano». Su situación actual se debe a «la mala gestión acumulada en los últimos seis años, que le ha hecho perder cien millones de euros al año en tesorería». Puso como ejemplo los reveses en los proyectos de Australia (Roy Hill), Argentina (Vuelta de Obligado) y Venezuela (Termocentro), «que hicieron que el Grupo sufriera una pérdida de 116 millones de euros de tesorería, lo que triplicó su deuda neta hasta los 225 millones de euros».

Los proyectos fallidos de gran volumen en los que sus clientes han ejecutado los avales que Duro Felguera ofrecía como garantía han hecho que este año «la empresa haya entrado en impagos con la banca, que ha decidido aumentar las exigencias de capital, a la vez que abría un periodo para negociar una refinanciación (lo que llamamos ‘standstill’) y recuperar su dinero. La empresa debe hacer frente a la parte vencida de la deuda (impagos) que acumula desde principios de este año para no seguir comprometiendo su posición deudora y evitar los riesgos de que un tercero inste el concurso de acreedores».

Así las cosas, apunta Lorena Gil, «mientras no liquide sus deudas difícilmente recibirá más crédito, salvo la llegada de fondos de carácter especulativo, que entran para resolver una situación crítica y salen rápidamente dejando aún más deuda. Sin esa financiación, la empresa no podrá mantener su actividad». A ello se une la deuda fiscal, ya que el pasado mes de mayo Duro Felguera recibió propuesta de liquidación en concepto de Impuesto sobre Sociedades por un importe de 100,6 millones de euros de cuota, más 21,8 millones de euros en concepto de intereses, lo que suma 122,4 millones de euros. Las consecuencias directas son que, según la Ley de Contratos del Sector Público, «la puerta de la contratación con la Administración también acaba de cerrársele a la empresa», al tiempo que «en el ámbito privado también se le complica la contratación al no poder aportar los certificados que eximan de responsabilidad a quien le contrata», puesto que la Ley General Tributaria establece que las personas físicas y jurídicas que contraten la ejecución de obras serán responsables subsidiarias de la deuda derivada de las obligaciones tributarias en la parte que corresponda a las obras.

La diputada del Grupo Parlamentario de Podemos Asturies deja claro que «lo primero que les exigimos es un plan financiero transparente que detalle los vencimientos de la deuda de 2017: la liquidada, la vencida y no liquidada, y la pendiente en los vencimientos de 30 de septiembre, 27 de octubre y 31 de diciembre, de forma que se ubiquen perfectamente cada uno de los tramos de los 99 millones de euros de deuda correspondientes a 2017 con las entidades financieras y la forma y plazos en que se pondrá al corriente en pagos con la Administración Tributaria».

Lo segundo es «un ejercicio de corresponsabilidad por parte de la dirección. En 2016, la plantilla se redujo en 102 operarios. En 2017, justo al entrar en el período de refinanciación, realizan un ERE de extinción total de empleo que afecta a 38 puestos de trabajo en Tedesa. Si lo que la empresa pretendía era mandar un mensaje a sus acreedores, creemos que confunden el mensaje. No se trata de despedir a trabajadores mientras los litigios internacionales aumentan (por valor de 500 millones de euros los abiertos actualmente en numerosos países) y los altos cargos mantienen una retribución media de 183.500 euros anuales». Añade que «si quieren tranquilizar a los mercados deben trasladar certidumbre y seguridad. La dirección debería reducir notablemente sus retribuciones mostrando corresponsabilidad con la empresa y las y los trabajadores, asumiendo su parte de culpa y evidenciando un comportamiento coherente ante la crisis de liquidez que está sufriendo el grupo».

Afirmó que «la situación generada en la empresa no tiene como únicos culpables a los responsables de Duro Felguera y su cortoplacismo, sino que también hay que responsabilizar al Ejecutivo de Fernández y su apuesta por una internacionalización basada en un endeudamiento irresponsable. Un Gobierno de Podemos Asturies apoyaría estrategias de internacionalización de las empresas asturianas que huyesen de modelos de alto riesgo y además agotados». Advierte que «no podemos seguir permitiendo el desmantelamiento industrial de Asturias».