La candidata a la Presidencia y el escritor Ricardo Menéndez Salmón presentan el programa de Podemos Asturies en materia de cultura

«Las políticas culturales no pueden ser un aditivo cosmético, sino que tienen que ser parte fundamental, un motor económico y social de la Asturias del futuro», aseguró Lorena Gil a los medios de comunicación esta tarde, en el café-librería La Revoltosa, de Xixón, momentos antes de intervenir en el acto de presentación del programa de Podemos Asturies en materia de cultura, en el que también intervinieron, entre otras personas, Orlando Fernández, concejal de Xixón Sí Puede. La cabeza de lista de la formación morada informó de que «presentamos nuestras propuestas programáticas de cultura tras meses de debate, de participación, de buscar acuerdos, en diferentes ámbitos y con diferentes colectivos y profesionales de este sector para elaborar medidas que atañen a todas las manifestaciones de la cultura».

La cabeza de lista precisó que «hemos trabajado en dos líneas fundamentales. Por un lado, garantizar la cultura como un derecho de la ciudadanía. Una de las medidas en las que se traduciría esa garantía es la Ley de Derechos Culturales. Por otra parte, queremos fortalecer el tejido cultural, el tejido profesional, y algunas de nuestras propuestas tienen que ver con un código de buenas prácticas donde se impulse el respeto a los derechos laborales de las personas que trabajan en el sector de la cultura, que sufren un alto nivel de precariedad».

Lorena Gil también se refirió a «la propuesta que hemos articulado del Instituto Asturiano de la Cultura, que serviría para exportar la cultura que producimos y también para ayudar a hacer retornar el talento cultural que ha tenido que irse, básicamente, por una falta de apoyo por parte de las instituciones».

Por su lado, Ricardo Menéndez Salmón, número seis de la candidatura de Podemos Asturies y uno de los escritores asturianos con mayor proyección internacional, resaltó que «lo que me interesa es el lema de la convocatoria de hoy: invertir la idea de que hay que ir a rescatar la cultura, sino que la cultura debe venir al rescate de la ciudadanía. Me parece que este desplazamiento del polo es muy interesante; plantear la cultura no como algo excéntrico, sino como algo nodal, central, como ese barco que viene al rescate de quienes nos creíamos, muchas veces, liberados de preocupaciones». Destacó que «poner la cultura en el centro de los asuntos cotidianos y que sirva para construir un relato, en este caso de la Asturias que deseamos y con la cual soñamos, me parece inexcusable e ineludible».