A día de hoy, existe una enorme preocupación por la falta de control de las emisiones de las grandes industrias y los recientes episodios de escapes de gases o nubes de carbón. En ese sentido, la diputada de Podemos Asturies Lorena Gil, ha recordado este domingo que “de los 137 millones de toneladas que las empresas emiten a la atmósfera en España al año; el 16,3% sale de empresas implantadas en Asturies, aunque tributen fuera”. Sin embargo, ha matizado, “nuestra economía representa tan solo el 2% del PIB estatal. Eso significa que además de la deuda financiera, está aumentando la deuda ecológica con nuestra comunidad autónoma”.

A pesar de todo esto, “no vemos cambios en la actitud del Gobierno asturiano y tememos que en el futuro se siga apostando por un modelo industrial obsoleto que, además, contamina. Así lo demuestra lo que ha hecho la Consejería de Industria en torno a la tramitación de la autorización de la planta de asfalto en Priorio”. Así lo ha asegurado la diputada durante la marcha reivindicativa contra la planta, que ha tenido lugar en el valle de Les Caldes y en la que han participado 150 vecinos y representantes de numerosos colectivos ecologistas.

Lorena Gil, que ha realizado la marcha junto al diputado de Unidos Podemos Segundo González, ha subrayado que esa decisión de la Consejería, que fue recurrida por alrededor de 400 entidades y personas a título individual y fue denunciada ante la Fiscalía de Medioambiente, “se resolvió por el Gobierno asturiano ignorando la participación pública y hasta la legalidad. Creemos que no se ajusta a derecho, y así se lo hicimos saber al Consejero de Industria en el mes de marzo cuando le interpelamos en el Parlamento asturiano. En concreto, esa resolución no se ajusta a la Ley de evaluación ambiental de 2013, que exige que este proyecto se someta a una evaluación de impacto ambiental ordinaria, porque puede ocasionar efectos significativos sobre el entorno y también acumulativos. Hay que tener en cuenta que donde se pretende implantar la planta de asfalto ya existe una industria extractiva, una cantera, y se está tramitando además una planta de hormigón”.

El proyecto cuenta con el rechazo frontal por parte de las y los vecinos, que se han organizado colectivamente en una plataforma vecinal. En Podemos Asturies hemos mostrado todo nuestro apoyo a esta movilización desde el principio, porque “la administración no puede ignorar una demanda de sentido común, como es cuidar de la salud de los y las ovetenses. La contaminación es una de las principales amenazas para Uviéu, y no sólo para la zona rural. Los datos demuestran que el conjunto de la ciudad se ve afectada por una alta concentración de partículas nocivas para la salud. Las 77 estaciones medidoras que tenemos en Asturies dan continuamente niveles por encima de la norma, superándola casi a diario”, ha señalado la parlamentaria.

Lorena Gil ha denunciado que “mientras el movimiento vecinal y ecologista se organiza para luchar contra esta lacra, el Gobierno sigue ocultándola”. Por ello, desde Podemos Asturies continuaremos presentando iniciativas en la Xunta Xeneral y preguntando al Consejero de Industria al respecto. Esta misma semana, el Ayuntamiento de Uviéu denegaba la licencia municipal para la instalación de la planta. Sin embargo, es posible que la empresa recurra esa decisión y que se siga intentando llevar adelante el proyecto, que pone en peligro la salud del concejo y frena el desarrollo sostenible de un territorio con un gran futuro para las actividades no contaminantes. Por todo ello, ha exigido al Gobierno “una respuesta clara a las preocupaciones vecinales, un mayor nivel de exigencia a proyectos potencialmente contaminantes, así como una apuesta clara por un cambio de modelo productivo”.