El portavoz y la eurodiputada Tania González acompañaron a representantes de pensionistas en su visita a las instituciones europeas

«Venimos aquí a recordar que la democracia es mucho más que poder votar, es tener garantías de un acceso a una vida digna», ha señalado en una rueda de prensa desde Bruselas Emilio León, para añadir a continuación que «las pensiones son un derecho y son la mejor garantía de una vida digna». El portavoz del Grupo Parlamentario de Podemos Asturies y la eurodiputada asturiana Tania González acompañaron a diversos portavoces asturianos y españoles del movimiento de defensa del sistema público de pensiones en las diferentes reuniones mantenidas este martes en la capital belga con representantes de la Eurocámara, la Representación Permanente de España ante la Unión Europea y la Comisión Europea para exponerles su preocupación y sus reivindicaciones en materia de pensiones.

Emilio León se pregunta, en referencia a los dirigentes del Gobierno de la UE, «cómo piensan que los vínculos comunitarios se pueden reforzar si nos hacen responsables individuales de nuestra vejez, cómo esperan que no se repita el Brexit, cómo esperan que no haya gente que se plantee salir del euro cuando el euro ya está saliendo de nuestros bolsillos…». En su opinión, «la Comisión Europea no ha tomado nota de ninguna de las lecciones de la crisis que hemos vivido. Y es que el origen de la crisis financiera de 2008 tiene mucho que ver con la especulación en torno a los fondos de pensiones y la ‘financialización’ de servicios básicos».

Tania González, por su parte, explicó que los representantes del movimiento en defensa de las pensiones «han venido para informar del fuerte ataque que está sufriendo el sistema público de pensiones en España, presentar las reivindicaciones del movimiento social y plantearle una serie de preguntas a la Comisión Europea. Se trata de un movimiento social que en su mayoría está liderado por las y los pensionistas, pero que afecta a todas las personas». Resaltó que «revalorizar las pensiones es un mandato constitucional, tal y como indica el artículo 50 de la Carta Magna. Es necesario derogar las reformas de 2011 y 2013 e introducir otra serie de medidas para garantizar el pago de las pensiones, porque sabemos que es una cuestión de voluntad política, no de falta de dinero».

La europarlamentaria de Podemos explicó asimismo que «todos los estados de la Unión Europea, con la excepción de Irlanda, tienen establecidos mecanismos de revalorización de las pensiones que garantizan al menos el mantenimiento del poder adquisitivo de los pensionistas». Frente a eso, lamentó, «la fórmula que tenemos en España es absolutamente anómala y está llevando al empobrecimiento masivo de las y los pensionistas, todo ello con un apoyo a las pensiones privadas».

Conchita Ribera, de la Coordinadora Estatal por el Sistema Público de Pensiones, aseguró que «estamos cansados de que cuando hay elecciones nos digan que no van a tocar las pensiones y lo primero que hacen en cuanto son elegidos es tocarlas». Ahondó en la idea de que las reformas llevadas a cabo en 2011 y en 2013 «fueron un ataque a todas las pensiones, pero principalmente a las mujeres, que tienen unas carreras laborales mucho más cortas. Se ha condenado a muchas mujeres a una vejez de pobreza y de miseria». Y advirtió de que «vamos a movilizarnos tantas veces como sea necesario por nuestras pensiones, por las mujeres, por nuestros hijos y por nuestros nietos».

Domiciano Sandoval, fundador y portavoz de Marea Pensionista, apuntó que «desde la Coordinadora tenemos la percepción, tras todo el día de trabajo de hoy, de que ha valido la pena la viaje. Hemos obtenido el respaldo y el apoyo de diputadas, de diputados y de grupos políticos que apoyan nuestras demandas. Creo que eso dará frutos, pero de lo que hemos escuchado aquí hay una parte del mensaje que no es muy optimista». Se refería a lo que se les expuso en el encuentro con el alto funcionario de la Comisión Europea en materia de pensiones, Valdis Zagorskis, que «nos ha hecho un planteamiento totalmente neoliberal de hacia dónde han de ir las pensiones en Europa».