Desde el Grupo Parlamentario de Podemos Asturies hemos registrado en la Junta General una pregunta sobre el estado de las depuradoras de Panes (Peñamellera Baja/El Valle Baḥu de Peñamellera) y Arenas de Cabrales, construidas por el Principado y que no entran en funcionamiento. Estamos cerca de que se cumpla un año del fin de las obras de construcción de los colectores de ambos concejos por parte de la Confederación Hidrográfica del Cantábrico, en el marco de un convenio del Plan de Uso y Gestión Integral del Agua suscrito por el Parque Nacional de Picos de Europa, la Confederación Hidrográfica y el Principado, y aún no están funcionando las dos depuradoras.

Nos encontramos con otro ejemplo de la incapacidad para trabajar en coordinación entre administraciones que a nivel político intentan prometer lo que en la práctica no son capaces de gestionar, hasta llegar a límites de negligencia. Las obras ya fueron terminadas y entregadas hace ahora un año y el equipamiento no se ha puesto en funcionamiento aún. Nos preocupa que se pueda estar buscando la oportunidad política en detrimento de la necesidad de saneamiento de dos pueblos que vierten actualmente sus aguas a ríos como el Cares, el Deva o el Casañu sin el adecuado saneamiento, en uno de los entornos más emblemático de los Picos de Europa. La necesidad de un convenio adecuado entre estos dos concejos y el Gobierno asturiano para su puesta en marcha es una asignatura pendiente entre administraciones gobernadas por partidos que siguen utilizando el juego de pasarse la pelota en el ejercicio de sus responsabilidades con la ciudadanía.