El consejero de Empleo, Industria y Turismo del Principado, Francisco Blanco, compareció en la Junta General del Principado para informar de los planes y actuaciones de la Sociedad Regional de Promoción (SRP) y sobre el papel de esta sociedad en un entramado de más de 70 entes públicos del Principado, 30 de ellos sociedades mercantiles públicas, donde la SRP es una figura muy controvertida por su falta de transparencia y por su gestión interna hasta la fecha. Blanco fue preguntado por algunos de los casos más sonados de fracaso en la gestión de la SRP, como Alas Aluminium, Venturo XXI, Friovivo, Crady Eléctrica. En conjunto, la SRP reúne más de 15 millones de euros en operaciones de financiación fallidas en los últimos cuatro años, sin que se hayan dado explicaciones de la aprobación de esas operaciones ni de los errores de control que llevaron a asumir esas pérdidas por parte de la Sociedad. Por ejemplo, se avaló con más de siete millones de euros a Alas Aluminium, saltándose los reparos que al respecto de la operación había manifestado la Dirección General de Presupuestos. El Grupo Parlamentario de Podemos Asturies recriminó al consejero la falta de información y de indicadores de seguimiento sobre las operaciones que aún permanecen activas, y la inexistencia de cuadros e informes públicos que permitan a la ciudadanía evaluar la actividad de esta sociedad.

La mayor parte de las operaciones de financiación fallidas tienen elementos comunes, como la presencia de conocidos empresarios que piden fuertes volúmenes de financiación con empresas sobredimensionadas que no responden a ninguno de los criterios que la SRP dice seguir a la hora de aprobar los proyectos: especial interés para Asturies, innovación, tecnología o internacionalización. Después, esas empresas beneficiadas acaban consumiendo la financiación de forma poco transparente, dejando un quebranto a las arcas públicas y un problema de desempleo.

Reclamamos una mayor presencia de proyectos para microempresas y pequeñas empresas, así como para empresas de economía social. Parece que la SRP no está interesada en pequeños proyectos, por muy estratégicos, tecnológicos o potencialmente rentables que sean. Así, la única vía que se les deja a este tipo de pequeños empresarios es Asturgar, que tiene avales vivos por 43 millones de euros y listas de espera muy dilatadas. La SRP, donde se dispone de más del doble de fondos vivos que en Asturgar, parece reservada a un selecto club de empresarios que, sin esperar colas, y sin demasiado problema por el volumen de sus operaciones financieras, encuentran financiación al momento. La tímida puesta en marcha de la línea de capital semilla de la SRP no palía este problema.

Llamamos la atención sobre un grave problema de independencia y dedicación en el consejo de administración de la SRP, lleno de personas ciertamente ocupadas, ya que una buena parte de los consejeros forman parte de multitud de consejos de administración de otras sociedades, públicas y privadas. Una de estas personas mantiene cargos en más de veinte sociedades al mismo tiempo. El presidente, sin ir más lejos, ocupa cargos como administrador, consejero o apoderado en ocho sociedades más, todas ellas de la esfera pública. Reconociendo que la experiencia profesional y la interrelación con otras sociedades de algunos miembros del consejo de administración puede generar conocimiento y sinergias provechosas, el entramado al que se ha llegado en la SRP nos hace pensar que, en realidad, tenemos una composición del consejo de administración gravemente endogámica, sin posibilidades de dedicación suficiente y de independencia en la toma de decisiones.

Podemos Asturies tiende la mano al consejero para cambiar la SRP de raíz, recuperando lo que realmente tiene que ser una Sociedad Regional de Promoción: una herramienta de promoción empresarial moderna, ligada a las necesidades del tejido productivo y abierta a la ciudadanía a través de prácticas de transparencia y buen gobierno.

 

Turno de preguntas

 

Turno de fijación de posición grupo parlamentario Podemos Asturies