Ante la comparecencia, hoy miércoles, en la Junta General del Principado de los futuros miembros del consejo de administración de RTPA, desde el Grupo Parlamentario de Podemos Asturies queremos reafirmar nuestra apuesta y nuestro compromiso por avanzar hacia un modelo de radiotelevisión pública asturiana sin condicionantes partidistas, un modelo independiente, de calidad y de pluralidad, al servicio de la gente, que difiere mucho del que defienden la FSA y el PP. Necesitamos que los representantes políticos estén preocupados por lo que dicen los medios, no los medios por lo que dicen y mandan los políticos. Esa es una de las vías para construir democracia.

Aprovechando su comparecencia en la comisión de control de RTPA, nuestro grupo parlamentario le pedirá al actual director general, Antonio Virgili, detallada información sobre su gestión hasta la fecha, sobre los índices de audiencias (que se encuentran entre los más bajos del sector televisivo del Estado) y sobre las sentencias judiciales por cesión ilegal de trabajadores y trabajadoras. Así como por la presencia de la llingua asturiana en la parrilla de programación. Reiteramos nuestro convencimiento de que la persona ideal para regir el destino de la radiotelevisión asturiana sería un o una profesional de la casa sin vinculación alguna con el actual equipo directivo, alguien que cuente con el refrendo de las trabajadoras y trabajadoras y cuyo nombramiento responda a un amplio consenso social.

Las dos personas del nuevo consejo de administración a propuesta de Podemos Asturies responden a esos criterios, pues su candidatura procede del tejido asociativo asturiano. La plantilla de RTPA y de las subcontratas tendrá en el técnico de imagen Óscar Vega una garantía. Las y los profesionales de la comunicación encontrarán en la periodista Patricia Simón una herramienta para canalizar sus propuestas. Hemos propuesto personas independientes porque nos parece una grave anomalía que haya representantes políticos en el consejo de administración de la radiotelevisión pública asturiana. Mientras el leitmotiv de las políticas de otros partidos es el reparto de puestos y prebendas -la cultura del chiringuito político-, nosotras y nosotros buscamos cambios reales y trabajamos por ello.

Se hace más necesario que nunca cambiar la ley que ha pretendido convertir a RTPA en un cortijo político, del mismo modo que se hizo o que se sigue haciendo en las extintas cajas de ahorro o en las grandes empresas con participación pública y que, dentro del sector audiovisual, ha vivido casos tan bochornosos de intervención política y mala gestión como el de Telemadrid. El modelo que quieren sostener y consolidar la FSA y el PP lastra la enorme potencialidad que atesora RTPA, que cuenta con grandes profesionales, buenos medios y una ciudadanía que demanda un producto de máxima calidad, ajustado a la realidad social y lejos de la megalomanía y del grandonismo con la que la concebieron hace más de diez años para ser el reflejo político de quienes gobernaban.