A diferencia de la nueva coalición electoral PP-FORO, el Grupo Parlamentario de Podemos Asturies está estudiando con detalle el borrador de presupuestos para 2016 facilitado por la FSA. En una primera lectura nos preocupa el hecho de que, por un lado, se mantiene un modelo de fiscalidad que respeta a los grandes patrimonios y castiga a las clases medias y trabajadora y, por otro, el Ejecutivo de Javier Fernández tira la toalla a la hora de reorientar la economía asturiana.

Los Presupuestos Generales del Estado llevan cuatro años reduciendo las inversiones en Asturies, y resulta extraño que los presupuestos autonómicos también recorten en inversiones justo en un momento en que se precisa apostar decididamente por un tejido productivo que genere empleo de calidad. Asturies necesita generar un nuevo tejido empresarial, y para ello es imprescindible aumentar las inversiones en sectores estratégicos y reducir las cargas fiscales de quienes más están sufriendo el peso de la crisis. No hay empleo sin empresas y no hay clientes si no hay capacidad de consumo.

Hace falta valentía para reorientar las políticas de Madrid, que trata a la nuestra como una comunidad autónoma de segunda fila, y nos parece fundamental que los presupuestos autonómicos piensen en el futuro, y no en el corto plazo. La FSA da la impresión de que se conforma con anunciar que va a paliar tímidamente los efectos de los presupuestos acordados por Javier Fernández y el PP.

Agradecemos que el consejero Guillermo Martínez haya leído por fin el programa de Podemos Asturies, aunque no parezca haber comprendido lo esencial. Y es que defendemos un nuevo modelo de producción basado en el I+D+i, por lo que leemos con preocupación los presupuestos presentados por la FSA, que se alejan mucho de sus promesas electorales. El desmantelamiento de la investigación y el desarrollo en la práctica real nos hacen dudar de las cifras reflejadas en los presupuestos. Casos como los del Centro Europeo de Soft Computing de Mieres o del ITMA muestran la falta de proyecto para Asturies, condenada a copiar los desarrollos de otros lugares.