El Circuito de las Artes Escénicas del Principado de Asturias, creado en 2001, es una acción cultural y de colaboración entre los ayuntamientos, las empresas de artes escénicas profesionales y la Consejería de Cultura que busca una programación estable y de calidad, en todo el territorio asturiano, con especial atención a las producciones asturianas. Para participar, las compañías profesionales registran su espectáculo, se elabora un catálogo y los ayuntamientos participantes seleccionan los espectáculos que llevarán a sus espacios según criterios de calidad, relación calidad-precio y trayectoria de la compañía. La Consejería y los ayuntamientos se reparten el coste al 50%.

Es importante reseñar que esta iniciativa no es una subvención, sino un programa de contratación que la Consejería quiere ahora transformar en una línea de subvenciones a los ayuntamientos, amparándose en la imposibilidad de contratar con las compañías por la nueva Ley de Contratos del Sector Público, que regula los contratos de servicios superiores a 15.000 euros. Esta decisión se toma a espaldas de la Comisión de Asesoramiento, Seguimiento y Evaluación, uno de los órganos para regular el Circuito, en el que están representadas las compañías profesionales asturianas. La normativa, emitida por la propia Consejería, obliga a la comisión a reunirse dos veces al año, pero desde la llegada al cargo del actual viceconsejero, hace más de dos años, sólo se ha celebrado una reunión a petición de la asociación de compañías profesionales EscenAsturias. Hasta el momento, todas las modificaciones a lo largo de los casi veinte años del Circuito se han realizado contando con la participación de los sectores profesionales de las artes escénicas.

Desde Podemos Asturies pensamos que la propuesta de transformar este programa de contratación en una línea de subvenciones propicia la percepción de la actividad cultural como subsidiaria de la Administración (en lugar de como un trabajo remunerado), avanza en el desmantelamiento del Circuito de Artes Escénicas del Principado, precariza aún más el tejido profesional y puede provocar la desaparición de programación teatral en los ayuntamientos más pequeños.

Consideramos que la Consejería hace una lectura sesgada de la nueva Ley de Contratos del Sector Público, ya que la propia ley prevé una excepción para las representaciones artísticas y la propiedad intelectual. Esto puede acarrear daños no sólo a las artes escénicas, sino también a la música en directo y a todas las artes en vivo o a otras actividades basadas en la creación intelectual. Pedimos que se paralice la instrucción de la Consejería y que se convoque, en un plazo máximo de quince días, una reunión extraordinaria de la Comisión de Seguimiento para estudiar alternativas que permitan el mantenimiento del Circuito. Asimismo, vemos necesario que en dicha comisión se cree un grupo de trabajo que, en un plazo de tres meses, presente una propuesta que armonice el sostenimiento del circuito, la viabilidad de ayuntamientos y compañías y la adaptación al nuevo marco legislativo de contrataciones del sector público. Por último, que en un máximo de cuatro meses se dote al circuito de un nuevo modelo que reconozca la realidad de la creación y exhibición escénica asturiana.