Así se deduce de lo que está aconteciendo en las escuelas infantiles dependientes de la Consejería de Derechos Sociales y Bienestar Social.

Sobre ello conversaron esta mañana nuestro diputado en la Xunta Xeneral Rafael Palacios y representantes del Comité de Empresa de la Consejería. La escuelas infantiles de Jardín de Cantos, Roces, Pumarín y La Carisa se enfrentan a un proceso de vaciamiento que hace recordar a lo sucedido en el Centro Materno Infantil de Uviéu.

La Consejería de Derechos Sociales y Bienestar está incumpliendo sus compromisos con el Comité de Empresa y con los grupos parlamentarios, adquiridos tras la paralización de la matrícula en estas escuelas infantiles con motivo de la realización de obras, que consistían en atender todos los casos de emergencia social y de hermanos y hermanas de matriculados en las escuelas, así como en dar estabilidad a la plantilla y al servicio.

Según Rafael Palacios, “no se están admitiendo todos los casos de emergencia social, lo que es un grave incumplimiento. Las obras que se planteaban necesarias hacer nos preguntamos cuáles son y qué duración tienen o, ¿va a pasar como en Jardín de Cantos, obras que ya llevan 3 o 4 meses y nunca se terminan? Por tanto, la Consejería está incumpliendo el propio decreto de creación de estas escuelas y está incumpliendo la tarea fundamental para la que fueron diseñadas.

Hay 10 personas con un contrato relevo en estas escuelas trabajando. Hay 10 personas que están esperando una vacante con un contrato precario y ya sabemos que hay una de estas personas a la que no se va a dar esa vacante y que se va a despedir. Es decir, empiezan también a plantearse despidos. Mañana vamos a preguntar a la consejera por qué está incumpliendo los compromisos con el Comité de Empresa”.

Antonio Iglesias (Comité de Empresa de la Consejería): “tenemos que manifestar nuestra gran preocupación por la situación de las escuelas infantiles. Llevan muchos años en funcionamiento como medida de prevención ante posibles situaciones de desprotección y de graves carencias de los menores. Es decir, cumplen un papel fundamental entre los menos favorecidos y, otra vez más, la consejera insiste en cargarse los servicios públicos y, lógicamente, puestos de empleo públicos. Hay una gran incertidumbre entre la plantilla. Nos parece una excusa burda el tema de la obras, obras inexistentes, a las que no nos dan ninguna explicación y que no sabemos cuánto van a durar, cuánto van a costar… No nos quieren dar ninguna explicación. La consejera está haciendo dejación de funciones”.