La recogida separada de materia orgánica en origen es más rentable que construir plantas de basura bruta

El Gobierno alimentará a las cementeras con combustible derivados de residuos en lugar de fomentar la reutilización o el reciclado

Los residuos son, actualmente, un grave problema en nuestra sociedad pero si se gestionan de forma adecuada se pueden convertir en recursos que contribuyen al ahorro de materias primas, a la conservación de los recursos naturales, del clima y a la generación de empleo.

Asturies merece un modelo de gestión moderno, inspirado en la “economía circular” (procesos «from cradle to cradle» en vez de «from cradle to grave») que evite el problema desde el comienzo. Como mínimo, debería respetarse la jerarquía de prioridades de la Directiva Marco Europea de Residuos (prevención, reutilización, reciclado… y, en último término, eliminación).

En ese sentido, el portavoz parlamentario de Podemos, Emilio León, ha subrayado este viernes que “la valiente oposición de la asociaciones vecinales y el movimiento ecologista en la últimas dos décadas, así como los graves errores de tramitación por parte del Gobierno, ha impedido la construcción de una incineradora en Asturies”. En ese tiempo, la vía de la “incineración” se ha demostrado “un fracaso en las comunidades de nuestro entorno donde sí se instaló”.

“Ahora, ante su completo aislamiento político en esta materia, la FSA prueba a impulsar la incineración sin incineradora: los tratamientos que se proponen para los residuos mezclados consisten fundamentalmente en la fabricación de combustibles derivados de dichos residuos (CDR), reduciendo el reciclaje y el compostaje a niveles meramente anecdóticos”, ha incidido León. Se trata pues de unas alternativas de tratamiento que, a su juicio, “son una nueva forma de colar la incineración por la puerta de atrás. Las grandes beneficiarias de esta apuesta serán las cementeras”.

El parlamentario critica que “el 95% de lo presupuestado se dirige a la creación de infraestructuras, en lugar de invertir en sistemas de prevención que mejoren la selección en origen y faciliten el reciclado cuando no sea posible la reutilización” y recuerda que “la recogida separada de materia orgánica en origen es más rentable que construir plantas de basura bruta”.

La valorización material (reciclaje y compostaje) es mucho mejor inversión que la valorización energética que propone ahora el Gobierno. El 90% de los residuos que generamos hoy en día es reciclable, esto quiere decir que si las cosas se hacen bien, la recogida selectiva debería aproximarse a esa cifra. Además, una buena recogida selectiva ligada al desarrollo de una fuerte industria de reciclaje y de centros de reutilización multiplica el número de puestos de trabajo creado.

En materia de prevención, es necesario valorar los incentivos económicos al reciclaje. En ese sentido, León critica que “desgraciadamente, el Gobierno prefiera premiar a las cementeras, como la del Grupo Masaveu, antes que a los ciudadanos comprometidos con la reutilización o el compostaje” y recuerda que “el SDDR (Sistema de Depósito, Devolución y Retorno) es un modelo de gestión que ha permitido a países como Dinamarca pasar a reciclar en una década el 90% de las latas de bebidas y el 80% de las botellas de plástico”.