El reciente fallecimiento, con notable repercusión mediática, de una persona en lista de espera de cirugía bariátrica, puso de manifiesto la innegable realidad de que las demoras excesivas dentro del sistema sanitario público no son inocuas. A lo largo de decenas de intervenciones en la “Comisión de Investigación de las Listas de Espera”, profesionales y usuarios nos relataron cómo deterioran la calidad de la asistencia, cómo generan exclusión y cómo ponen en riesgo en la salud de los usuarios.

Podemos Asturies solicitó esta información en el mes de marzo pasado durante la Comisión de las Listas de Espera y no obtuvo respuesta por parte del Ejecutivo

Conocer la dimensión de este fenómeno es fundamental para orientar la búsqueda de soluciones y, sobretodo, evaluar los resultados de las medidas que se lleven a cabo, comprobar si son efectivas. A pesar de ello, en la actualidad, no se dispone de ningún dato oficial que cuantifique las consecuencias de la espera desmesurada, y sólo tenemos cierta noción de su impacto a través de casos aislados que trascienden a la opinión pública.

Podemos Asturies ya incluyó entre las solicitudes de información realizadas dentro de la Comisión de Investigación, registradas en marzo de 2016, la de los principales indicadores de mortalidad y empeoramiento clínico en relación con el retraso de la asistencia. Y aunque la respuesta dada por el Gobierno no es pública, cualquier grupo parlamentario puede corroborar que en absoluto se refería a lo que se preguntaba, eludiendo por completo dar las cifras requeridas.

Los parámetros fundamentales que consideramos que deberían manejarse para determinar la repercusión de las demoras, y que podrían extraerse con facilidad de los registros informáticos de los hospitales asturianos, serían los siguientes:

  • Mortalidades en lista de espera en relación con las patologías que motivaron la inclusión en lista. Para poder ponderar este dato es importante conocer también la mortalidad por otras causas.
  • Cambios en el plan diagnóstico o terapéutico de un paciente en relación con las patologías que motivaron la inclusión en lista, como por ejemplo anulaciones de citas, reprogramaciones, o intervenciones urgentes.
  • Renuncias a la asistencia sanitaria pública y fuga por voluntad propia a la asistencia privada, lo cual es un reflejo del impacto económico de las listas de espera, que se relacionan claramente con un incremento del gasto de bolsillo en sanidad privada.

Ante el silencio de la Consejería de Sanidad caben dos posibilidades, igualmente preocupantes: o bien que las autoridades sanitarias no operen con estos datos, lo cual sería una muestra inequívoca de incompetencia; o bien que los estén ocultando deliberadamente. En cualquier caso, reiteramos la petición, reformulándola y detallándola más exhaustivamente, para que en esta ocasión no quepa el más mínimo atisbo de duda o confusión por parte del Ejecutivo asturiano a la hora de contestar -se adjunta también la nueva solicitud de información-.