La Consejería hizo caso omiso de una denuncia sobre irregularidades en la justificación de las ayudas a Modultec y Sadima

El diputado del Grupo Parlamentario de Podemos Asturies Enrique López ha registrado en la Junta General del Principado una queja por la información insuficiente remitida por el Gobierno asturiano a una petición de nuestra formación en relación con supuestas irregularidades en la justificación de subvenciones por parte de las empresas Modultec S.L. y Sadima S.A. Las irregularidades en el control del dinero público otorgado mediante subvenciones y la pasividad absoluta de la Consejería suponen una negligencia inaceptable que debería conllevar responsabilidades.
El pasado 3 de mayo la Consejería de Empleo, Industria y Turismo recibió un escrito de trabajadoras de Modultec advirtiendo de las irregularidades cometidas en la justificación de subvenciones adjudicadas a las empresas Modultec y Sadima en diciembre de 2013. La entonces Consejería de Economía y Empleo había publicado en el BOPA del 26 de diciembre de 2013 la relación de empresas a las que se concedían ayudas para la ejecución de proyectos de I+D+i durante el periodo 2013-2014, ayudas financiadas en un 80% con fondos FEDER de la Unión Europea.

La denuncia, formulada hace casi un año y medio, advertía a la Consejería de la presentación de facturas falsas para justificar estos proyectos por parte de esas dos empresas, sin que la Consejería hiciera nada. Podemos Asturies, que ya en octubre de 2015 solicitó información sobre todas las subvenciones públicas concedidas a Modultec y al grupo de empresas al que pertenece, IMASA, presentó varias iniciativas parlamentarias denunciando las actividades que han llevado a Modultec al cierre y a sus trabajadores y trabajadoras a EREs y a despidos, empezando por las mujeres contratadas en un sector como el metal, por lo cual sus despidos han sido declarados nulos por discriminatorios en repetidas sentencias judiciales. Ante estas iniciativas, el Gobierno asturiano hizo caso omiso y defendió en todo momento la independencia de las empresas para realizar sus ajustes en el marco de la potestad organizativa de las mismas.

El pasado 24 de marzo, Enrique López registraba una solicitud de información en la que pedía al Ejecutivo copia de las actuaciones realizadas por la Consejería en relación con el citado escrito del 3 de mayo poniendo en su conocimiento unas presuntas irregularidades graves en relación con la justificación de subvenciones FICYT concedidas a Modultec y a Sadima, con el que acompañaban copia de las facturas que acreditaban dichas irregularidades. La respuesta de la Consejería, casi tres meses después tras presentarse sucesivas quejas (el plazo ordinario de respuesta a estas iniciativas es de quince días), remite simplemente a las actuaciones de la Agencia Tributaria, que efectivamente concluye que hay indicios claros de que las facturas presentadas para justificar las subvenciones públicas no se corresponden con la realidad de los gastos realizados, que nada tienen que ver con el objeto de los proyectos subvencionados.

Pero al mismo tiempo la respuesta del Ejecutivo no refleja que la Consejería haya realizado actuación alguna ante estas empresas ni tampoco aporta documentación sobre alguna de las subvenciones denunciadas. Entendemos que el Gobierno actuó con dejadez, miró para otro lado y por ello ni cuenta con información ni realizó actuación alguna para controlar esa inversión y solamente ahora, ante la actuación de la Agencia Tributaria y la toma en consideración de la denuncia por la Comisión Europea y cuando las denuncias salen a la luz pública, es cuando se ve obligado a moverse. La gestión negligente y la falta de control en el gasto público son elementos inaceptables en la gestión pública que demuestran la desidia y el relajamiento en el que la FSA ha sumido a una Administración autonómica que condiciona y trata de controlar de arriba abajo.