En torno a 10 millones de euros anuales de 4.000 de presupuesto autonómico, “esa es la ridícula cantidad que recibe el monte asturiano para la enorme extensión de terreno que abarca (alrededor del 70% de nuestro territorio)”, ha denunciado el diputado Andrés F. Vilanova, que este sábado ha recorrido los montes afectados por el fuego en Degaña. El parlamentario incidió en que “el monte no ardería si recibiera los cuidados que necesita: desbroces, quemas controladas, concentraciones parcelarias, replantaciones, pastoreo preventivo, promoción y asesoramiento de juntas vecinales… Todas estas actuaciones requieren una importante inversión y, sin embargo, se destina una parte minúscula del presupuesto autonómico. Nadie llama la atención sobre esto, mientras se llenan la boca defendiendo inversiones faraónicas basadas en ‘hormigonazos’ absurdos, como ‘El Muselón’ o el proyecto de AVE de L!ena a Xixón”.

Hoy vemos el infierno en Degaña, pero mañana puede encenderse en cualquier otra parte de Asturies. Es consecuencia del abandono del medio rural por los gobiernos estatal y autonómico, de décadas políticas irresponsables que expulsan a la gente de los pueblos, a pesar de que la población hace lo imposible por resistir.

“Degaña es el ejemplo perfecto. Con el cierre de la minería la única opción que se le dio a su gente fue el salto al vacío, sin alternativa económica a pesar de su riqueza en recursos naturales, y con trabas hasta para escolarizar a sus hijas e hijos. Los únicos beneficios fueron a manos de Victorino Alonso y las eléctricas, que se hicieron de oro con la complicidad de las administraciones”, afirmó Vilanova. “Después de arruinar a la población, la única medida que adoptan es una Ley de Montes que en lugar de ayudar a quien vive del monte y lo cuida, da barra libre a los incendiarios. La responsabilidad del Gobierno, y de los demás partidos que dieron alas al PP, es compartida, pues se generó una sensación de impunidad que amenaza con reducir a ceniza nuestro patrimonio”. Desde Podemos Asturies creemos que es posible otra ley equilibrada, que incentive las zonas que no queman, que elimine las consecuencias negativas e injustas de los acotamientos, pero que los mantenga donde son necesarios.

Asturies debe hacer una apuesta valiente por sus recursos forestales,  y por toda la economía que se puede generar en torno a los montes. Ello requiere aumentar sustancialmente la inversión pública, no podemos seguir dependiendo de la buena voluntad de Europa o de los Ayuntamientos. Estos deben colaborar, pero debe ser la Autonomía quien lidere la inversión, y quien la coordine y ordene, para que se ajuste a las necesidades del conjunto de Asturies. No hablamos de gasto, sino de inversión que se justifica y rentabiliza por sí misma, ya que el beneficio es triple: empleo directo en los trabajos, ahorro de pérdidas y costes de extinción, y apoyo a otras actividades productivas.

En resumen, proponemos las siguientes medidas:
– Modificar la Ley de Montes para devolverle el sentido común: incentivando zonas que no queman, eliminando consecuencias negativas e injustas de los acotamientos, y manteniéndolos donde son necesarios.

– Incrementar la inversión autonómica en cuidado y ordenación del monte.

– Coordinación autonómica de las políticas forestales desarrolladas desde Europa, el Estado y los Ayuntamientos.