La diputada socialista Dolores Campillo debe responder a la ciudadanía de Llanes ante la noticia aparecida ayer en el diario El Comercio, que informa sobre la contratación a dedo del arquitecto auxiliar Javier Fombella Blanco por un importe de 479.106 euros, desde 2007 hasta mayo de 2015, a través de sucesivos contratos y sin concurso de adjudicación.

Aunque esperaremos a que el juzgado se pronuncie sobre las personas investigadas por estos hechos, entre ellas, la propia exalcaldesa y ahora diputada, hay que recordar que, precisamente, este arquitecto es el presunto responsable de la firma ilegal de la unificación de fincas de la ampliación del hotel Kaype en Barro de Llanes, que podría suponer la quiebra económica del ayuntamiento llanisco.

Esta contratación presuntamente irregular vulneraría la Ley de Contratos del Sector Público, según un informe del secretario del Ayuntamiento de Llanes. Está claro que no se pueden adjudicar a dedo contratos de más de 18.000 euros y, en este caso, durante ocho años las cuantías fueron excesivamente superiores. Por ejemplo, en 2011 el Ayuntamiento de Llanes abonó 70.940 euros a Javier Fombella Blanco.

Con los 350 euros diarios que el Ayuntamiento pagó a este arquitecto se podría haber ayudado a muchas familias llaniscas con verdaderos apuros para sobrevivir en el día a día, sin embargo, la antigua corporación municipal miraba solamente por la pomposidad urbanística que puede llevar a la ruina a este concejo.

Dolores Campillo habla de acoso político pero nosotras hablamos de su irresponsabilidad social con Llanes, se lo demostraron las urnas en Mayo de 2015. En Llanes la gente ya no cree en el clientelismo y se siente indignada por tener que acarrear en sus bolsillos con las posibles irresponsabilidades y errores de un partido que mira para otro lado cuando aparecen pruebas que imputan a sus aforados diputados y diputadas.

Por todo ello, exigimos que haya una respuesta de la exalcaldesa de Llanes antes de las elecciones del próximo domingo.