Nuestra diputada en la Xunta Xeneral, Nuria Rodríguez, compareció ante los medios junto con Ana Rubio, cuyo derecho de acceso a la educación está siendo vulnerado por la Consejería ante la ausencia del intérprete de signos que necesita en sus clases.

Ana Rubio: «Nunca he tenido problemas, siempre he tenido intérpretes en mis horas lectivas. Es la primera vez en mi vida que voy a cursar un grado superior en el Centro Integrado de Formación de Cerdeño. El primer día que he ido a hacer la matrícula he solicitado un intérprete de lengua de signos y no obtuve respuesta. Tres semanas llevo sin intérprete, sola, imaginaros cómo me siento. He perdido mucha información, todo lo que cuenta el profesor a mi no me llega. Tengo 30 años, hay unos derechos, hay unas leyes, la 27/2007 que habla de la lengua de signos y dice que debe de cubrirse la jornada lectiva completa con intérprete de lengua de signos. De momento, solo tengo una mediadora comunicativa 5 horas a la semana. No es suficiente, necesito todas las horas. Voy a seguir luchando por mi derecho al acceso a la educación».

Nuria Rodríguez: «La ausencia de intérpretes de lengua de signos en las aulas vulnera un derecho fundamental que es la igualdad de acceso a la educación. Es el ABC de nuestra Constitución. Está en una situación de absoluta desventaja frente a sus compañeros y compañeras.

Lo que está padeciendo Ana en estos momentos es el resultado de una falta de planificación por parte de la Consejería y es una falta de planificación que nos vamos encontrando en los últimos años de manera muy reiterada. Mañana le vamos a preguntar a la Consejera de Educación en la comisión cuáles son las medidas que van a tomar en este sentido.

La postura de Podemos Asturies es absolutamente inamovible y creemos que es una cuestión de justicia. Pedimos que los profesionales y las profesionales de lengua de signos sean profesionales que dependan directamente de la Consejería de Educación precisamente porque es un derechos de todos los estudiantes y de todas las estudiantes y no entendemos ni vamos a aceptar que siga siendo un servicio privatizado que esté a expensas de una licitación que se realice o no en tiempo y forma.

Dentro de nada vamos a empezar con la negociación presupuestaria. Hay un elemento fundamental que tiene que entender el Gobierno actual, hay dos cuestiones sensibles en las que no vamos a ceder absolutamente nada: sanidad y educación».