«Proponemos una herramienta flexible que limite el daño a nuestro medio ambiente y a las personas que cuidan nuestro mundo rural». Así ha resumido Emilio León la proposición de ley registrada hoy en la Junta General por el Grupo Parlamentario de Podemos Asturies en relación con la Ley de Montes. El portavoz parlamentario ofreció detalles de la misma en una rueda de prensa ofrecida esta mañana con la diputada Paula Valero y con el diputado Andrés Fernández Vilanova.

El portavoz parlamentario explicó que el citado texto «protege los terrenos incendiados de cara a su regeneración, adecúa la legislación a la problemática real del campo asturiano, diferencia claramente los problemas puntuales de las infracciones recurrentes para no penalizar a nuestros ganaderos innecesariamente, incluye la prevención de los incendios forestales, dota de medios adecuados a los concejos, parroquias rurales y juntas vecinales que diseñen y ejecuten una política de prevención, y crea un fondo económico que recompense las buenas prácticas». Lamentó «que sean los incendios los que activen una respuesta frente a este desafío. No hay que esperar a los momentos críticos para adoptar las medidas recomendadas por voces expertas, como las que participaron en la comisión de investigación abierta en el Parlamento asturiano tras los incendios de diciembre de 2015».

Podemos Asturies propone «una herramienta flexible que limite el daño al medio ambiente y a las personas que cuidan de nuestro medio rural»

Emilio León dejó constancia de su preocupación «ante la posibilidad de que puedan repetirse los incendios» y expresó su desolación ante «los costes personales, económicos y medioambientales, y ante el tiempo que transcurrirá hasta que se regeneren las zonas afectadas». Por tal motivo, la formación morada propone una Ley de Montes «que mejore la gestión de la superficie quemada, compatibilizando las necesidades de regeneración con los usos que permitan que nuestros montes sigan siendo utilizados», y recordó que «la partida para cuidado y mantenimiento del monte, que supone el 70% de nuestro territorio, no llega al 0,2% del presupuesto asturiano».

Aclaró, no obstante, que «no es sólo cuestión de dinero, sino también de actuación política. El Gobierno presenta un plan de concienciación cuando el que debe concienciarse es el propio Gobierno. El PP y el PSOE deben volver al marco constitucional y retirar la reforma inconstitucional que aprobaron. Nos preocupa que en Madrid o Galicia digan una cosa y en

Asturies hagan otra dependiendo de si están o no en el Gobierno». Emplazó asimismo al Ejecutivo europeo y recordó que «nuestra eurodiputada Estefanía Torres ha pedido a la Comisión Europea que envíe una delegación para evaluar sobre el terreno los efectos de los incendios. No sabemos si Tajani y Juncker se ofrecieron como voluntarios, pero en todo caso durante su visita para recoger el Premio Príncipe de Asturias no pisaron otra cosa que la alfombra roja del Teatro Campoamor. Tampoco sabemos si alguien les preguntó qué haría la UE más allá de no quedarse con el dinero del premio». Ve necesario «mejorar y acelerar la respuesta de emergencia de la UE y las herramientas de financiación para asistir a España y Portugal tras los últimos incendios. Si el Banco Central Europeo tiene liquidez para los bancos, que la tenga también para los servicios de extinción y para las tareas de recuperación de los territorios devastados por las llamas».

Por su parte, Andrés Fernández Vilanova aseguró que en la última de incendios Allande, Degaña, Cangas del Narcea e Ibias fueron los concejos más afectados, y que en toda Asturies «probablemente ardieron unas 10.000 hectáreas, que es una proporción similar a lo que quemó en Galicia. Estamos viendo que quema sobre quemado, es lo mismo que quemó en la terrible oleada de incendios de 2015. En 2017 ya llevamos más hectáreas quemadas que en 2015». Con estos datos se puede constatar que «no seguimos igual, estamos peor. Y nos preguntamos cómo es posible que después de hablar largo y tendido en el Parlamento asturiano sobre los incendios no se pusieran los medios para que no se repitiera la tragedia. El único movimiento que hizo el Gobierno asturiano fue aprobar, de la mano del PP, una Ley de Montes que no sólo no solucionó los problemas del campo, sino que acabó con la protección del terreno quemado y que actúa como reclamo para incendiarios».

Paula Valero resaltó que la proposición de ley registrada hoy «ayudaría a la vida del monte y a la gente que vive allí y que lo cuida. Es una proposición de ley para evitar los incendios forestales, con medidas concretas para dotar de presupuesto a proyectos locales de prevención mediante intervenciones agroforestales, y para eliminar elementos perjudiciales para la ganadería que estaban contenidos en la propia ley, así como para garantizar la regeneración de la cubierta vegetal tras un incendio forestal donde sea necesario». Añadió que «hay que afrentar con valentía los errores cometidos hasta el momento. A pesar de los cinco informes técnicos de diferentes organizaciones y expertos en la materia, el PP y el PSOE, guiados probablemente por el afán de pescar votos rurales, facilitaron una ley que no cuida del territorio para nada. En nuestra propuesta de ley los acotamientos serán una herramienta equilibrada para la regeneración de la cubierta vegetal con una gestión ágil».