«Donde nos va a encontrar el Gobierno asturiano es si muestra una voluntad de cambio real, si está dispuesto a remontar sus políticas en materias sensibles y a partir de ahí tenemos garantías de que no nos encontramos en un enredo», ha asegurado Emilio León sobre la negociación presupuestaria con el Ejecutivo socialista. El portavoz parlamentario, que ha ofrecido una rueda de prensa con la diputada Lorena Gil para explicar posibles irregularidades en torno al Gabinete de Servicios Técnicos de Inspección de Cables (GTIC), sociedad dependiente de la Fundación Barredo, ha señalado que «no entendemos el miedo de la FSA a alcanzar un acuerdo con Podemos Asturies. Sabemos que somos exigentes, quizás las demandas y exigencias de otras formaciones políticas sean menores, pero esto es lo mínimo que se le puede pedir a un Gobierno tras dos años en los que sólo ha cumplido sus acuerdos con el PP. El resto de fuerzas que alcanzaron acuerdos con el PSOE se encuentran insatisfechas con el resultado de esos acuerdos».

El portavoz parlamentario y la diputada Lorena Gil alertan sobre posibles irregularidades en el proceso de venta de GTIC

Emilio León ha propuesto que, «para empezar, se respeten los elementos que ya están en marcha. Cuando la Sindicatura de Cuentas advierte de que existen irregularidades, el Gobierno debe actuar de oficio, no cuestionar las cifras aportadas o las preguntas planteadas por los grupos parlamentarios». Ha pedido al Gobierno de Javier Fernández que «cuando se solicite información no se sepulte a los grupos parlamentarios con cedés en los cuales hay que buscar casi como un arqueólogo la información clave. Y que colabore con la justicia cuando hay indicios claros de irregularidades».

Además, ve necesaria una política de «contratación pública responsable. La Administración tiene que facilitar que el desarrollo económico lo hagan empresas con compromiso social, no aquellas que simplemente están a la caza de la subvención, esas que crean pantallas para desviar fondos públicos». Y, por otro lado, «evitar las externalizaciones, concretamente en la búsqueda de empleo, pero en general en todo lo que tiene que ver con los instrumentos para facilitar la creación de empleo». Ha añadido que «lo que no puede ser es que cuando preguntamos qué sucede con Duro Felguera se responda que es una empresa que cotiza en Bolsa, que no se puede hacer nada frente a los ataques especulativos, pero cuando preguntamos qué pasa con la Fundación Barredo, que es cien por cien publica, se nos dé la misma respuesta: que no se puede hacer nada y lo único que queda es venderla a saldo».

Ha advertido de que «en una negociación presupuestaria es inviable que se mantenga el círculo virtuoso que afecta a la I+D+i. Es necesario un modelo productivo sostenible. No es la primera vez que ponemos sobre la mesa nuestra preocupación frente a este tipo de situaciones: nos personamos en el caso GITPA, hablamos de la Fundación Barrero desde nuestra entrada en el Parlamento asturiano…». Ha resumido ese «círculo virtuoso» de la siguiente forma: «Se construye una infraestructura a la que no se dota de contenido y no se le da utilidad, lo cual genera deuda. Esa deuda lastra a la Administración y, en lugar de crear empleo, se externaliza la actividad que genera beneficios, asumiendo la Administración esa deuda». Eso lleva finalmente a «la toma de decisiones precipitadas e improvisadas que no resuelven nuestro principal problema, que es el desempleo: somos la comunidad con mayor impacto en paro de larga duración».

Por su parte, Lorena Gil ha recordado que, desde su creación en 2001, la Fundación Barredo, «que no tiene personal y ha sido dirigida por funcionarios en su tiempo libre, ha recibido más de treinta millones de dinero público, de los cuales una parte elevada se dedica a amortización de la inversión realizada en una infraestructura propiedad de la fundación que está siendo infrautilizada: el Centro de Investigación de Fuegos y Ventilaciones en Túneles de San Pedro de Anes (Siero), construido por FCC, al que el director de la fundación se ha referido como el “proyecto estrella”, y que costó doce millones».

Ha denunciado que «el objetivo inicial de que la Fundación Barrero fuera un instrumento de I+D+i está lejos de haberse conseguido. Las prácticas y la opacidad en ella no representan una política de asignación de recursos sostenible y real para Asturies. El último episodio lo constituye el proceso de venta de GTIC, propiedad de la fundación». Ha recordado que el consejero de Empleo e Industria, Isaac Pola, anunció que el Patronato de la Fundación Barredo «se reuniría en próximas fechas para valorar la única oferta de compra recibida y hemos conocido que esa reunión tendrá lugar este jueves».

GTIC, que cuenta con seis personas empleadas y cuyo ámbito es la inspección de cables de acero, «ha venido trabajando desde que fue adquirida por la Fundación Barredo en 2007 con una intermediaria, Auxinosa, cuyo papel comercial plantea muchas dudas porque GTIC contaba con un mercado consolidado ya entonces. Auxinosa, empresa que se dedica al engrasado de cables, fue la única que presentó una oferta de compra por GTIC en el periodo abierto para presentación de ofertas en su momento y ahora nos tememos que la única oferta recibida, tal y como confirmó el consejero, siga siendo la de Auxinosa». Alerta de que «la inyección de dinero público para proyectos de I+D+i realizada anualmente por el Principado a través de los presupuestos generales a la Fundación Barredo podría acabar en una empresa que hasta la fecha ha tenido una relación muy beneficiosa con una fundación cuyo capital, recordemos, es 100% público».