El portavoz y Lorena Gil señalan que «quienes nos iban a llevar del carbón al ratón nos llevaron al gato encerrado y al despilfarro»

«Estamos ante la repetición de muchas de las claves del ‘caso Marea’, que ya aparecían en el dictamen de aquella comisión de investigación, frente a la cual el Gobierno no tomó ningún tipo de iniciativa y, por tanto, desgraciadamente se podrían repetir casos como estos». Así sintetizó Emilio León la lectura que el Grupo Parlamentario de Podemos Asturies hace del ‘caso Gitpa’. El portavoz y la diputada Lorena Gil presentaron este martes en rueda de prensa las conclusiones sobre el dictamen de la comisión de investigación parlamentaria creada en torno a la empresa Gestión de Infraestructuras Públicas de Telecomunicación del Principado de Asturias (Gitpa).

La parlamentaria y coportavoz de la formación morada en el Parlamento asturiano enumeró las principales irregularidades detectadas en la empresa pública, donde «se establecieron 1.740.000 euros en derechos de paso al margen de la ley para la troncal de fibra óptica occidental entre Cudillero y Vegadeo, y que no figuran en ninguna factura abonada por Gitpa ni por el Principado». Se refirió también a «los seis millones de euros que costó la troncal occidental, agotando el presupuesto disponible, al facturar un 35% más de kilometraje que el existente en el concepto de obra y un 85% en el concepto de proyecto».

Añadió que en Gitpa hubo «labores de altas de usuarios por valor de 1.715.000 euros ejecutadas inicialmente sin contrato alguno y posteriormente con uno amañado, así como al menos dos millones de euros gastados para implantar un servicio de televisión por radiofrecuencia que sólo necesitaba Telecable y por el que esta empresa se niega a pagar las cuotas establecidas». A eso hay que unir «unos cuatro millones de euros en contratos menores, muchos de ellos de adjudicación directa, personal de la empresa contratado sin seguir criterios de igualdad, mérito y capacidad, o el nulo papel de control del consejo de administración de Gitpa, que fue validado por algunos altos cargos del PSOE que formaban parte del mismo». Pone como ejemplo de la falta de fiscalización que «en 2009 se pagaron a Gitpa al menos 9,4 millones de euros sin control de intervención del Principado, sin que se revisaran las certificaciones por un técnico, sin revisiones en campo».

Con todo, Lorena Gil señala que «en el ‘caso Gitpa’, al igual que sucedió antes en el ‘caso Marea’ o en el de los fondos de formación de UGT, se ha producido una actuación muy poco diligente de los responsables políticos del PSOE, y también de Foro en el tiempo que estuvieron al frente del Gobierno asturiano, que decidieron mirar para otro lado». Recuerda que «los hechos tuvieron lugar en el mismo espacio temporal y con los mismos responsables políticos y administrativos que el ‘caso Marea’: Areces, Migoya, Iturrioz, Pérez Cueto, Díaz Ortiz…».

Por su parte, Emilio León aseguró que «es necesario desmontar esa idea repetida por parte del Gobierno asturiano de que las comisiones de investigación son innecesarias y ralentizan el funcionamiento del Parlamento. Se demuestra que las comisiones de investigación llevan a resultados y que el problema está en que el Gobierno no toma buena nota de esas conclusiones». En lo referente a Gitpa, apuntó, «estamos hablando de datos tan sorprendentes y clamorosos como que se pueda hacer una inspección de 31 kilómetros de tendido, un tercio de la obra en un solo día, y no le llame la atención a nadie».

El portavoz parlamentario agregó que «en su momento se investigaron las grandes infraestructuras, los grandes desfalcos, pero aquí estamos hablando de otro tipo de intervenciones que se centran especialmente en lo que podemos calificar como la burbuja del I+D+i». Explicó que «frente a la retórica de la innovación, de las telecomunicaciones y de modernización, aquellos que decían que nos iban a llevar del carbón al ratón nos llevaron al gato encerrado, al despilfarro en torno al caso Gitpa». Y lamentó que «son tecnologías que deberían proveer de conectividad al conjunto de Asturies y lo que vemos en esta comisión de investigación es la explicación de por qué cada vez que encendamos el ‘router’, especialmente en las zonas rurales, nos vamos a acordar de Gitpa, no solamente de la gestión realizada por Vicente Álvarez, sino también de su continuación, tanto por Foro como por Javier Fernández».

Concluyó diciendo que «la corrupción no es un fenómeno inevitable. Queremos trasladar el mensaje positivo de que existen soluciones para evitar estos casos de corrupción, no tienen por qué malgastarse los recursos públicos». En ese sentido, informó, «vamos a traer al Parlamento asturiano iniciativas para desarrollar la nueva ley de contratación incluyendo medidas que impidan que se repitan este tipo de situaciones».