La consejera ciudadana Covadonga Tomé señala que la instrucción «no la impartió ningún profesional con experiencia en este tipo de programa»

El ‘teleictus’ es la materialización de una propuesta del colectivo SOS Ictus que impulsó el Grupo Parlamentario de Podemos Asturies en la Junta General a través de una proposición no de ley aprobada en el pleno. Dos años después se pone en marcha en los hospitales del Oriente y del Occidente, si bien, «en un modelo de actuación bastante habitual en la Consejería, el programa viaja de los despachos a la prensa sin haber sido presentado correctamente a los responsables últimos, la plantilla sanitaria», lamenta Covadonga Tomé. La consejera ciudadana de Podemos Asturies y médica en el hospital Francisco Grande Covián señala que en dicho centro sanitario «en su momento se impartió formación sobre el tema, pero no la impartió ningún profesional con experiencia previa en el manejo de este tipo de programa. Ningún neurólogo, que en definitiva es la especialidad que gracias a esa tecnología ayudará a tomar decisiones sobre el paciente».

El Teleictus habilita a los hospitales de Cangas, Xarrio y Les Arriondes, mediante un sistema de videoconferencia y formación de sus profesionales, para diagnosticar e instaurar el tratamiento intravenoso del ictus in situ, antes del traslado a las unidades de referencia en el centro. El ahorro de tiempo que esto supone permitirá incluir más pacientes en tratamiento: aquellos casos que antes, por la distancia al centro de Asturies, quedaban excluidos. De esta manera, se salvarán vidas y se ahorrarán secuelas, equiparando derechos entre la ciudadanía del Oriente y la de Xixón o Uviéu, por ejemplo.

Covadonga Tomé cuantifica el impacto de esta medida al asegurar que «en concreto, en el área VI hasta una veintena de personas al año podrían ver adelantado en casi una hora su tratamiento. Sin embargo existe un profundo descontento entre las y los profesionales implicados, que recibirán y manejarán a los pacientes en su día a día, porque no se tuvo en cuenta su punto de vista en ningún momento. Se implementa un programa sin contar con quienes tendrán que llevarlo a cabo». Queda otro fleco importante, explica, que es «la intención de la Consejería de Sanidad de invertir en rehabilitación, hoy por hoy prácticamente inexistente en el área VI, de la que se beneficiarán tantos o más pacientes que del sistema ‘teleictus’ y es necesaria como complemento».