Los trastornos ocasionados a los y las usuarias del tren de cercanías demuestran la dejadez de Adif y del PSOE

 

Desde Podemos Asturies queremos mostrar nuestra preocupación ante el caos ferroviario que están sufriendo los y las vecinas de Ayer y Carbayín, en particular, y los y las asturianas en general. Los problemas en el tramo que conecta Baíña y Collanzo y el de Xixón Llaviana, no solo han ocasionado un considerable trastorno a toda la gente de la zona, sino que revelan la dejadez y el histórico abandono de una red asturiana de cercanías que se hace pedazos.

 

Recientemente reclamamos, precisamente en Carbayín, durante un encuentro con representantes institucionales de Podemos Aragón y Cantabria, una política de inversiones sólida, y una apuesta decidida, constante e integral por potenciar y modernizar la red de cercanías de Asturies. Una red fundamental y necesaria para vertebrar el territorio, a sus gentes y la actividad económica de la comunidad.

 

Por lo tanto, los trastornos sufridos por la ciudadanía en los últimos días demuestran que la empresa pública Adif no está cumpliendo con sus responsabilidades, pero no podemos olvidar que, como empresa pública que es, el Gobierno asturiano debe velar por los intereses de los y las ciudadanas y no lo está haciendo. Ante esta falta de consideración con los y las asturianas, se debe exigir responsabilidades a la FSA y a Javier Fernández. Ni Javier Fernández, ni la FSA han cumplido la demanda de decenas de colectivos de usuarios que solicitan un Plan de Cercanías. Algo que nos preocupa, viniendo de un partido que venían vendiendo “cambios” tras 17 años gobernado por Javier Fernández.

 

Creemos que hace falta una estrategia que, además, no sea papel mojado, ni se base en nuevos brindis al sol. Las cercanías necesitan más recursos materiales, pero también más recursos humanos. Por lo tanto, es imprescindible el refuerzo del personal, aumentando la plantilla, cubriendo bajas y jubilaciones entre maquinistas y otros puestos, y la mejora de las infraestructuras es, por tanto, una de las claves para solucionar los problemas recurrentes de la red ferroviaria asturiana. Pero esto no servirá sin voluntad política. No hay excusas para que se sigan produciendo retrasos y un deterioro del servicio que termina repercutiendo en la pérdida de pasajeros.

 

Ante la falta de responsabilidad del Ejecutivo y el abandono y la desprotección en que se encuentran los y las usuarias de los servicios de cercanías, pediremos explicaciones en la Xunta Xeneral en el próximo periodo de sesiones.