Ante las ocho jornadas de huelga convocada en el sector del comercio minorista, la Xunta Xeneral del Principáu d’Asturies desea reafirmar su compromiso en defensa de unas condiciones salariales y laborales dignas para el conjunto de los trabajadores y trabajadoras asturianas en general, y para los y las empleadas de los supermercados en particular. Este paro, decidido en asamblea, convoca a 12.000 trabajadoras a movilizarse en defensa de una mejora en su convenio en un sector tristemente azotado por la precariedad. Hay que tener en cuenta que el salario base del sector se sitúa en 823 euros, por debajo, por tanto, del Salario Mínimo interprofesional de 900 euros (una cifra que sólo alcanza una vez computados los diversos complementos salariales), y que la jornada anual de las trabajadoras del sector ronda las 1820 horas, del lunes a sábado.

Conviene también recordar, por otra parte, que algunas de las empresas afectadas por este paro han facturado ganancias millonarias año tras año, sin que ello haya repercutido de manera palpable en el sueldo de los y las trabajadoras. Algunas de las reinvindicaciones de trabajadoras y sindicatos, por otra parte, al margen de un incremento sensible del salario que permita dignificar su poder adquisitivo, parecen de sentido común. Así, en un sector caracterizado por unos horarios tremendamente exigentes, cuesta encontrar argumentos para no apoyar que reivindiquen un segundo día de libre disposición, que puedan alcanzar los 14.000 euros anuales en 2020 o que los descansos para desayuno y merienda sean considerados tiempo de trabajo.

Los grupos parlamentarios con representación en la Xunta Xeneral del Principáu d’Asturies deseamos recordar que todas las empresas afincadas en Asturies se deben no solamente a sus intereses particulares, sino al bienestar general de la comunidad en la que se asientan y enla que pueden desarrollar su actividad.En ese sentido, las demandas de los y las trabajadoras del sector minorista deben encontrarse con una actitud de diálogo por parte de la patronal, y esta institución desea que se encuentren cauces para resolver un conflicto que debería desembocar en una mejora de las condiciones laborales y vitales del conjunto de la plantilla. Por ello, realizamos un llamamiento a la sociedad asturiana para que apoye activamente una huelga que debe redundar en el beneficio común y fortalecer la salud del sector del comercio minorista, al mejorar la capacidad adquisitiva y vital de varios miles de empleados y empleadas.