El secretario general denuncia la «campaña de acoso y derribo» contra Montero e Iglesias, pero se siente «dolido» por el caso del chalé

En declaraciones realizadas a los medios de comunicación este lunes desde la concentración por las mejores salariales frente a la sede de la Federación Asturiana de Empresarios (FADE), Daniel Ripa puso en valor los postulados éticos que Podemos Asturies viene defendiendo desde el inicio en lo concerniente a salarios y transparencia de sus representantes públicos. El diputado y secretario general, acompañado frente a la sede de la patronal asturiana por el eurodiputado Miguel Urbán, denunció la campaña mediática y política desatada contra Pablo Iglesias e Irene Montero por el caso de la vivienda de 660.000 euros, pero al mismo tiempo dejó claro que «sobre la compra de ese chalé mi opinión personal es que estoy dolido».

Daniel Ripa señaló que estamos ante «una de las mayores campañas de acoso y derribo que hemos vivido en la democracia, es algo intolerable y peligroso a nivel democrático». Dicho esto, aclaró que «no pretendo decir lo que tienen que hacer otras personas, pero explico lo que hago y lo que hacemos en Podemos Asturies, donde tenemos un código ético muy estricto. En mi caso, cobro anualmente doce pagas mensuales de 1.965 euros, vivo en un piso de alquiler en el barrio ovetense de Pumarín que cuesta 600 euros mensuales, he donado 40.000 euros desde el inicio de la legislatura y ese dinero fluye hacia proyectos sociales. Las diputadas y diputados asturianos ya hemos donado cerca de 145.000 euros a proyectos sociales».

En cuanto a la consulta convocada entre las personas inscritas en la formación morada sobre la continuidad de Pablo Iglesias como secretario general y de Irene Montero como portavoz en el Congreso, Daniel Ripa considera que «es problemático que un tema en el que hay debate público y que está generando, sin duda, desgaste a Podemos se convierta en un asunto sobre el que tenga que hacerse una consulta. Que dejemos de hablar de precariedad, de corrupción y de otras cosas para hablar de decisiones de nuestros dirigentes sobre su vida privada no es bueno».

Por su parte, Miguel Urbán coincidió en que «se trata de una consulta innecesaria. Hay que denunciar el acoso brutal al que se está sometiendo a Irene y a Pablo, no sólo en los medios y en las redes, incluso por parte de elementos de extrema derecha, como es el caso de Vox. Hay que denunciarlo de forma tajante y clara». Y afirmó que «somos el único partido político que tiene un código ético claro, y ese código no se ha cambiado ni ha habido nada que justifique una consulta de ese tipo».

El eurodiputado agregó que «a mí me gustaría que dedicáramos el tiempo a debatir sobre política, a debatir cómo podemos cambiar Asturias y el conjunto del Estado español. No nos deberíamos salir del debate político, que es lo fundamental. Los debates necesarios e interesantes son por qué han saqueado la hucha de las pensiones, por qué no se intenta atajar el fraude de la evasión fiscal o por qué no se ha cumplido con la cuota de refugiados; precisamente yo he venido a hablar de esto último hoy en Gijón».