El exconsejero confirma el trato de favor denunciado por Podemos hacia Telecable, que nunca llegó a firmar el contrato para la utilización de la Red Pública ASTURCÓN

 

El contrato reclamado en repetidas ocasiones por el Grupo Parlamentario de Podemos Asturies en los últimos meses y, posteriormente, por la Comisión de Investigación de la “trama del cable” no existe, como reconoció el recién dimitido Francisco Blanco, tras reiteradas preguntas de Lorena Gil Álvarez. Diez años han tardado en formular una pregunta a la CNMC.

Menos transparentes fueron los responsables de la empresa pública GITPA que se mantienen en sus puestos. Argentina Cuendias optó por no contestar a las mismas preguntas, a pesar de ser la Jefa de Administración y Contratación de GITPA. Sus comprometedores emails con Bañuelos, hechos públicos en noviembre pasado, constituían un claro indicio de delito de prevaricación.

José María Pérez se conformó con dejar un “sobre con notas” en la entrada de la Consejería cuando un trabajador le detalló las irregularidades investigadas por la comisión

Por su lado, el Jefe de Desarrollo de Negocio Iván Díaz (concejal del PSOE en Sariego), negó conocer el contrato a pesar de ser responsable del trato directo con clientes como Telecable. Con esto se desdice de su comparecencia en noviembre: “(…) tiene que tenerlo, porque Telecable está operando, tiene que haberlo (…)”.

Telecable, el operador que cuenta con el 85% de los clientes y genera la mayor parte de los ingresos de GITPA, comienza siendo operador en 2008. Y en 2010 se edita un ARPA actualizado (Versión 3) para introducir nuevos cambios en conceptos y tarifas. Telecable no habría firmado ni el contrato inicial ni el actual.

El Principado invirtió unos 2 millones de euros en una infraestructura de la que únicamente se beneficiaría Telecable en su negocio de televisión analógica. Ningún otro operador lo necesitaba. Retorcieron el uso del principio de «neutralidad tecnológica» para justificar el desembolso y ponerle una alfombra roja a Telecable, que se ahorraba así tener que modernizar su cabecera.

El Principado de Asturias/GITPA le ponen por esto una tasa a Telecable de 120.000 euros de entrada, como tarifa de alta del servicio «inserción de señal de TV en RadioFrecuencia», y 2.200 euros/mes… con la que el desembolso hecho por el Principado de Asturias se recuperaría en unos 70 años… Telecable decide no pagar ni con ésas.

Así, la empresa recién absorbida por Euskaltel, acumularía una deuda superior a los a los 400.000 euros (120.000 euros de cuota de alta y los 2.200 euros de cuota mensual).

Tras evitar el cobro de esta deuda, Telecable redondeó su “negocio” al conseguir que la administración pública le alquile las denominadas “fibras oscuras”, que sólo necesita la propia Telecable y que sólo esta empresa puede utilizar. Recordemos que el servicio de TV en RadioFrecuencia requiere de más fibras para poder transportar la señal, por lo que GITPA habría asumido el coste de instalación de una infraestructura que ofrece a coste cero a Telecable y que luego paga por el servicio prestado por esta empresa.

Este “desfalco” explicaría que Luis Iturrioz -responsable de la “negociación”- haya evitado comparecer ante la comisión de investigación, que hará entrega de sus conclusiones para que la instrucción del caso prosiga en los tribunales.

La falta de control no se limitó a la propia empresa. Sin la laxitud de los responsables de la FSA no habría sido posible semejante “negocio”. José María Pérez se conformó con dejar un “sobre con notas” en la entrada de la Consejería de Graciano Torre cuando un trabajador le detalló las irregularidades investigadas por la comisión.