«Están parados el camión de Ibias y el de Grandas, cuyas labores tienen que cubrir otros vehículos porque no hubo reemplazo», denuncia

Andrés Fernández Vilanova advierte de que «los recortes en el servicio de conservación de carreteras dificultan el trabajo de su personal y ponen en riesgo nuestras infraestructuras y comunicaciones», al tiempo que señala que «las incidencias del temporal están revelando graves deficiencias en este servicio público a cargo del director general de Infraestructuras, José María Pertierra, que parece decidido a desmantelarlo y externalizar las labores que le corresponden». El diputado del Grupo Parlamentario de Podemos Asturies informa de que «en plena alerta por nieve, fanas, argayos e inundaciones, muchos de los vehículos que deberían estar operativos para eliminar obstáculos y reestablecer las comunicaciones se encuentran inmovilizados en el taller por mantenimiento deficiente y por la negativa de la dirección a invertir en repuestos».

En el caso del Suroccidente, apunta, «están parados el camión de Ibias y el de Grandas, cuyas labores tienen que cubrir otros vehículos de la zona, porque no hubo reemplazo. Uno de ellos por deterioro de los neumáticos, el otro por avería en los frenos. Esto evidentemente tuvo consecuencias sobre las comunicaciones. En Ibias al final de la semana pasada el autobús escolar no pudo pasar de Luiña a San Antolín». El taller del servicio «lleva tiempo con restricciones económicas importantes, haciendo virguerías con chatarra para reparar una flota de camiones con más de veinte años de media. Desde hace tres semanas se deniega cualquier tipo de compra, hasta el punto de que la quitanieves-fresadora de San Isidro está parada a falta de seis tornillos de la chimenea, otro camión lo está por tener un piloto roto, y también hay furgonetas con las ruedas pinchadas. En total, diez camiones parados, siete de nieve».

Mientras esto sucede, «el director general presumía de gastar 400.000 euros en intervenciones de emergencia contratadas a empresas externas», recuerda el parlamentario de la formación morada, que lo considera «una vergüenza, una negligencia en toda regla, porque además de comprometer nuestras infraestructuras y comunicaciones y de poner en riesgo al personal y a la población, con esta privatización encubierta se multiplica el gasto público de forma insostenible». Así las cosas, anuncia que «interpelaremos en el Parlamento asturiano al consejero de Infraestructuras, que es el primero que tiene que dar cuenta de este despropósito».