«Es una subcontrata privada que, utilizando un 99% de dinero público, ofrece a la población una atención ‘low cost’», denuncia el diputado

«El Hospital de Jove fue una descomunal estafa de derechos a la ciudadanía por parte de los gobiernos del PSOE en Xixón y en Asturies», asegura Andrés Fernández Vilanova. El diputado responsable de sanidad del Grupo Parlamentario de Podemos Asturies denuncia que, «tal y como denuncia la plantilla, este hospital está ofreciendo atención con la mitad de recursos de personal, y por lo tanto con el doble de riesgos que el resto de centros hospitalarios asturianos. Esto se agrava si tenemos en cuenta que, además del área asignada de atención hospitalaria “aguda”, que abarca Candás, Tremañes, La Calzada y Natahoyo, también asume los agudos de Psiquiatría de todo el área, así como la diálisis y la radioterapia de otras áreas sanitarias».

El parlamentario del partido morado lamenta que «esto que se vendió como un milagro del arecismo para el Xixón obrero es en realidad una subcontrata privada que, utilizando un 99% de dinero público, ofrece a la población una atención ‘low cost’ mientras gestiona arbitrariamente y escatima en la atención sanitaria, engrasando circuitos clientelares con la gestión y los recursos acumulados». Añade que «dicho ente intermediario privado se camufla bajo una apariencia benéfica, pero es en realidad un entramado de fundaciones y sociedades que obtienen beneficio a costa de precarizar un servicio público. Y lo peor de todo es que la Administración del PSOE decidió abandonar ‘motu proprio’ el patronato, cediendo su asiento para dejar este recurso íntegramente en manos privadas».

Andrés Vilanova recuerda que «es la propia plantilla del hospital, a través de su comité de empresa, la que denuncia la situación asistencial y los riesgos que conlleva. Como dato alarmante, la ratio de profesionales por cama activa es de 2,33, frente al 4,37 de promedio del resto de hospitales de la red pública asturiana. Para equipararse en personal con el hospital de Mieres, similar en población atendida y tamaño, el de Jove tendría que contratar a 300 profesionales más». Y advierte de que «si hasta la fecha no se produjo ninguna desgracia es precisamente por el sobreesfuerzo de la plantilla, sobre cuyas espaldas recae la carga pagando con su propia salud el coste de los recortes. Todo ello, con su capacidad de denuncia y derechos laborales secuestrados, siempre bajo amenaza de despido discrecional por parte de la empresa».

El diputado deja claro que «con un Gobierno de Podemos Asturies se revertirá esta situación, fijando como horizonte a largo plazo la completa asimilación del centro por el sistema público, como ocurrió con el hospital de Les Arriondes, y a corto plazo la entrada de la Administración autonómica en el patronato para poner coto a los negocios paralelos y exigir una atención sanitaria de calidad para la población dependiente de este hospital».