Andrés Fernández Vilanova alerta sobre la denuncia formulada por parte de representantes sindicales del Servicio de Salud del Principado de Asturias (Sespa) según la cual desde la gerencia sanitaria se estaría instando a trabajadoras a renunciar a sus contratos durante el embarazo, bajo “promesa verbal” de volver a contratarlas al acabar la baja de maternidad. Para el diputado del Grupo Parlamentario de Podemos Asturies, «nos encontraríamos ante un hecho muy grave porque implicaría, además de presuntas presiones, una pérdida de derechos para las trabajadoras; en concreto, una pérdida importante de su retribución como la que corresponde al promedio de guardias de su servicio».

Si se confirma esa práctica, alerta el parlamentario, «se trataría de una situación gravísima, un atentado contra la igualdad de las mujeres, doblemente dañino por provenir de una Administración pública, que debería velar por sus derechos y por la igualdad». El diputado de la formación morada ha registrado en la Junta General una pregunta urgente dirigida a la Consejería de Sanidad «ante esta alerta dentro del sistema sanitario de que se pueda estar discriminando a las trabajadoras del Sespa en función de su condición de futuras madres» y apremia al Ejecutivo asturiano para «hablar sobre este asunto y ponerle freno cuanto antes».